Un idioma en el vientre de la madre

Paloma Fernández Gomá, en este nuevo artículo, reflexiona sobre el amor hacia el español de muchos marroquíes, personificándolos en la relevante figura de Muhammad Ibn Azzuz Hakim

Hablando de hispanismo con un escritor y amigo marroquí, (hará un mes  aproximadamente). Me decía que él hablaba correctamente el árabe y el francés. Muchas de sus clases las impartía en estos idiomas. Yo le  pregunté entonces que cómo era  que hablaba correctamente  el idioma español y se considerara un hispanista marroquí. Él me  contestó sonriendo que el español debió aprenderlo en el vientre de su madre.

Al principio me sorprendió. Después  quedé altamente gratificada, hasta llegar a pensar que era  una cosa muy hermosa. Que la madre  fuera  portadora de la  esencia de un idioma. Si bien desde el vientre materno el bebé escucha música y se relaja, por qué no iba a captar el sonido de  un idioma.  Yo no me lo tomé a  broma. Es algo precioso y alentador que la madre pueda transmitir el sonido de  sus palabras,  la inflexión de su voz al  bebé que duerme en sus entrañas.

Muchos marroquíes que se expresan en español han escuchado nuestra lengua desde su infancia, han  convivido con ella y ha sido partícipe de sus juegos infantiles. Se han enamorado en español y sienten  esta  pronunciación como propia. Han estado vinculados  al español desde hace mucho tiempo y no  me refiero desde  el tiempo del Protectorado,  pues la presencia  de la lengua de Cervantes en Marruecos  cuenta con  una larga  trayectoria.

Me remito a la  figura de uno de  los decanos del Hispanismo Marroquí, MUHAMMAD IBN AZZUZ HAKIM, al  que tuve el honor de conocer en persona en la Asociación Tetuán Asmir. Ibn Azzuz contaba con  una de las bibliotecas más acreditadas  y extensas del Norte   de Marruecos; con gran  número de libros y legajos de tiempos anteriores,  remontándose   a correspondencia de los antiguos sultanes con las Cortes Castellanas. Todavía recuerdo su mirada amable, siempre interesada por la cultura y sus aportaciones. Transmitía un interés sin límites hacia su persona, acostumbraba a llevar fez y chilaba, y  su amabilidad era absoluta.El tiempo siempre me apremió y no tuve horas suficientes para poder disfrutar de una larga conversación sobre todo lo que aportaban las palabras y el  conocimiento  de Muhammad Ibn Azzuz Hakim. 

La herencia andalusí y morisca en la ciudad de Tetuán es otro  de los vínculos de mayor conexión con lo  español, ya no sólo por lo que al idioma se refiere; sino a una historia compartida, que si fue desgajada, nunca fue olvidada.

Paloma Fernández Gomá, profesora y escritora
Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest

2 respuestas

  1. Es un honor para los hispanidas de los que Azzouz Hakim es el pionero y ya un emblema tener voces que de lejos y de cerca les alientan y aun exaltan. La lengua española ha alcanzado las comarcas más lejanas del interior de Marruecos y también los que no lo percibieron en el vientre de la madre la tienen a flor de los labios, los dedos y el corazón aunque ni padres ni vecinos lo hablan.
    Co?dia?me?te

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

tres − tres =