Un árbol en el mar

La autora rinde homenaje a Goya y a Luis Eduardo Aute para reflexionar sobre las actitudes públicas y privadas que ha generado la pandemia

Aquel hombre que quiso plantar un árbol en el mar. Marchó un día con su plantón, un saquito de compost y el azadón. Se encaminó hacia la playa. Ya pisando la arena, se adentró en el agua e inició su labor. Una, dos, tres veces y no lograba plantarlo. Ya cansado claudicó. Echó el plantón al mar. Enterró el compost en la arena. Dobló bajo su brazo la bolsa vacía y cogió el azadón.

Paloma Fernández Gomá, escritora y crítica

Emprendió el camino de vuelta. Depositó la bolsa en un contenedor para plásticos. Guardó el  azadón en el maletero. Se subió a su coche y cogió el camino de vuelta a su casa. Por el camino pensaba que diría a todos que había logrado su objetivo; que a él nada se le resistía. ¿Pero qué creerían?Eso era otro tema. Él era perfecto  y le harían caso, si no fuera así, trataría de incrédulos y desconfiados a los demás. Tantas vueltas le fue dando que terminó pensando que había plantado el árbol en el mar. ¿Cuántas quimeras adornan discursos vacíos?¿Cuántos incrédulos o aprovechados comulgan con estos discursos?¡Cuánto tiempo perdido en ir y volver hasta la playa desperdiciamos!,  para no lograr nada. Mientras tanto el paro, el covid 19, la economía, el deterioro de la sociedad y otras muchas plagas acabarán devastando nuestras playas. Mientras tanto, aquel hombre del azadón cree en su delirio que todo va bien. Puesto que  su casa permanece inalterable y disfruta de escolta y coche oficial. Piensa que lo ha conseguido.

El pueblo crédulo fue a la playa e intentó plantar árboles en el mar y se ahogaron muchos. Otros, en la arena entraron en disputa entre sí, defendiendo diferentes posturas sobre si es posible o no plantar árboles en el mar. A tanto llegó su enfrentamiento que lo resolvieron a garrotazos como la pintura de nuestro gran pintor Don Francisco de Goya y Lucientes, que supo representar, genialmente,  como pensaba y actuaba el pueblo. Entonces sólo  quedó recordar, a nuestro cantautor y poeta  Luis Eduardo Aute que se fue el 4 de abril de 2020;  y recitar los versos de su canción «Rosas en el Mar»: Voy buscando la razón de tanta falsedad
La mentira es obsesión y falsa la verdad
Qué ganarán, qué perderán, si hasta los dioses caerán
Es más fácil encontrar rosas en el mar .

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