Submarinos nucleares: sin planes de emergencia en la comarca

Gibraltar, en cambio, dispone de un plan específico para un accidente radiactivo

La sociedad campogibraltareña sigue sin saber qué tiene que hacer en caso de una fuga radiactiva en algunos de los submarinos que visitan con frecuencia la base del Peñón. Y lo peor es que no existe plan alguno ante semejante suceso. Pese a que los submarinos de propulsión nuclear tienen una larga historia de arribadas a las bases de Gibraltar y de Rota, “las poblaciones españolas que viven en las proximidades de las mismas, ya sea en la bahía de Algeciras o en la de Cádiz, carecen de los planes de emergencia exterior que requeriría la presencia de estas centrales nucleares a flote, como sí disponen todas las localidades que circundan las centrales nucleares de producción de energía que existen en territorio español”. Algo que no ocurre así en Gibraltar, donde si existe un plan de emergencia de esta índole.

Esa es una de las principales conclusiones que formula el artículo “Escalas de submarinos nucleares en Gibraltar y Rota, y los planes de emergencia radiológica”, publicado por Luis Romero Bartomeus en el número 4 de “Cuadernos de Gibraltar – Gibraltar Reports”, una publicación de la Universidad de Cádiz, a cuyo contenido completo se puede acceder a través del siguiente enlace:

https://revistas.uca.es/index.php/cdg/article/view/7356/7290

Submarino de propulsión nuclear HMS Trenchant

Romero, prestigioso periodista especializado en temas de Defensa, dedica medio centenar de páginas a analizar las escalas de este tipo de unidades navales en ambos puertos, con tanta precisión como amenidad en su relato.A su juicio, según puede colegirse de las conclusiones del amplio artículo, “las bases de Gibraltar y Rota son lo que se suele definir como bases logísticas avanzadas que los submarinos de propulsión nuclear de ataque (SSN) de las flotas británica y norteamericana utilizan de forma regular, como las cifras de escalas en las dos últimas décadas demuestran”.

“El descanso del personal, el avituallamiento y las reparaciones de elemen-tos no relacionados con la propulsión nuclear son los motivos más usuales de sus visitas, aunque como demostró la estancia de un año del ‘HMS Tireless’ en Gibraltar, entre mayo de 2000 y mayo de 2001, las circunstancias sobrevenidas pueden modificar lo previamente establecido”.

Entre los argumentos que, sostenidos en datos, formula Romero, también figura el hecho de que las escalas de los submarinos en Gibraltar no sólo estén basadas en necesidades geoestratégicas o logísticas, sino que a veces sirven para subrayar posiciones políticas como la estrecha relación que guardan desde antiguo las armadas del Reino Unido y de Estados Unidos.

“La decisión de la Royal Navy de mantener las escalas en Gibraltar de su flota de submarinos de patrulla por el Mediterráneo y proximidades está fuera de toda duda –apunta Romero–. Esta voluntad la ponen de manifiesto las autoridades británicas siempre que tienen ocasión, sea quien sea quien se aventure a ponerla en entredicho. Dada la cercanía de la base de Gibraltar a la española de Rota, donde los submarinos nucleares norteamericanos tienen igualmente fácil entrada y disponen de más facilidades para su estancia, nos lleva a concluir que el mantenimiento de las escalas de los SSN de la US Navy en la base británica no se deben a una necesidad objetiva basada en criterios logísticos u operativos, sino a la especial y profunda relación USA-UK. Esta relación no solo se centra en todo lo referido a lo nuclear, que tiene su origen en las primeras investigaciones que concluyeron con la fabricación de la primera bomba atómica, que en lo convencional también se aproxima a la intercambiabilidad de recursos, superando la interoperabilidad”.

Frente a la falta de cualquier tipo de protección civil en este ámbito, a este lado de la Verja, Romero recuerda que “el Gobierno de Gibraltar cuenta con un plan de emergencia exterior que prevé una posible emisión de radiación a la atmósfera procedente de un submarino atracado a su puerto, pero en ningún lugar de dicho plan se contempla la conexión con las autoridades españolas del otro lado de la verja”.

“Existe un compromiso británico, comunicado por carta desde el Foreign Office al Minis-terio de Asuntos Exteriores español, de información inmediata en caso de que se produjera una emergencia durante una de las escalas en Gibraltar. La Armada española, por su parte, cuenta con un plan de emergencia nuclear interior de la base de Rota, pero tampoco existe un plan de protección civil de las localidades cercanas que prevean un incidente durante las escalas de los submarinos norteamericanos”.

Corte de las secciones del submarino HMS Tireless, que puede verse en la imagen principal

Una de las experiencias, en este sentido, que se citan en este trabajo se refiere a la presencia en Gibraltar, durante un año, a comienzos de siglo, del submarino británico “HMS Tireless”, que reparó una avería en el circuito primario de refrigeración de su reactor nuclear. Durante su estancia en el Peñón, “se puso de manifiesto la carencia de un plan de emergencia exterior español, desde 2001 no se ha avanzado en esa materia, al menos que sepan los ayuntamientos y la población colindantes”.

En cualquier caso, Luis Romero también recoge que “la  Armada  tiene  ordenado  realizar  mediciones  del  medio  marino  cada  vez que un submarino nuclear recala en Rota y en Gibraltar, para lo cual cuenta con equipos específicamente formados para ello, lo que facilita que en caso de una emergencia el Gobierno español pueda contar con información propia”.

“A esto se suman los dispositivos que en las dos bahías tiene desplegados Protección Civil para la medición de la radiación en la atmósfera. Este es un asunto que afecta a la seguridad y protección de ciudadanos españoles pero que tiene su origen en buques de marinas de otros países. En el caso de Rota, un convenio acordado entre Estados Unidos y España, y aprobado por las Cortes, otorga a las autoridades españolas la potestad de autorizar o no esas escalas y las condiciones de las mismas”.

En el caso de Gibraltar, por el contrario, “no existe posibilidad alguna de contar con una mínima intervención, más allá de la de recibir la información previa de las escalas y el compromiso de aviso llegado el caso de una emergencia”.

“En ninguno de los dos escenarios es previsible que las circunstancias vayan a cambiar a medio plazo. Aunque sí sería deseable que las autoridades de Protección Civil desarrollaran los planes complementarios adecuados, con la colaboración de los municipios colin-dantes a esas bases, para tener listas las actuaciones en caso de que fueran necesarias”.

El estudio de Luis Romero ha sido  realizado  en  el  marco  del  Proyecto  de  Investigación,  financiado  por  la  Fundación Pública Andaluza ‘Centro de Estudios Andaluces’ (PRY205/19): “La incidencia del ‘Brexit’ en la cooperación transfronteriza entre Gibraltar-Campo de Gibraltar y Andalucía”, coordinado por la Profesora Inmaculada González García.

Luis Romero Bartumeus es periodista, Máster en ‘Paz, Seguridad y Defensa’ por el Instituto Universitario ‘General Gutiérrez Mellado’ (UNED), Colaborador Honorario del Área de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Cádiz, y miembro del Centro de Estudios Internacionales y Europeos del Área del Estrecho.

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