San Roque Suena: un final de oro

El pianista sanroqueño Juan Galiardo y su pareja, la intérprete japonesa Atsuko Shimada, interpretaron "un jazz armonioso y amable", en la sesión de clausura del festival sanroqueño

El sábado concluyó de forma vibrante el V festival «San Roque Suena», que se ha visto obligado a trasladar sus fechas a 2021 por motivo de la pandemia. El último concierto programado, «Piano dúo», completaba las actuaciones de la segunda semana que han estado caracterizadas por el protagonismo del piano sobre el escenario, de la mano de Diego Valdivia y Francisco Espinosa los dos primeros y cerrando el círculo la pareja integrada por Atsuko Shimada y Juan Galiardo.

Todos los conciertos, cada uno en su especificidad, han cumplido con creces las expectativas de los asistentes que han acudido llenando en varias ocasiones el aforo limitado del teatro y ovacionando a los intérpretes, obligándoles a hacer bises en todas las ocasiones.

El concierto del sábado 24, aparte de llenar los asientos, ha sido un auténtico final de oro a estas jornadas de música ofreciendo un espectáculo en el que se combinaron las creaciones propias de ambos músicos con las interpretaciones de otras piezas de autores conocidos a lo largo de la hora y media en la que discurrió la melodía, de forma como si brotara de las manos de ellos. Un jazz armonioso y amable, una interpretación precisa y nítida, con un sonido claro e impecable, como una cascada de sonidos equilibrados y bellos y un ritmo cadencioso, incesante, que ponía  a prueba la extraordinaria calidad de Juan y de Atsuko. Entre ellos, una química innegable y hasta una física indiscutible que nos lleva a pensar que la conversación entre sus pianos es la verdadera comunión. Ella, vistiendo el tradicional traje japonés, se movió con soltura en el español para explicar algunas de las piezas que interpretaban y él, cercano y simpático, como corresponde a «uno de los nuestros», agradeció al ayuntamiento la organización del evento y al público su asistencia.

En definitiva, una forma inmejorable de que en el recuerdo queden los sones del Juan Luis Galiardo y se espere una nueva edición porque existe la intención institucional de mantener la actividad, San Roque dispone de un espacio extraordinario para ello, los artistas se superan día a día y el público responde a estas iniciativas, que se han vivido con el convencimiento de que, de alguna manera se le estaba haciendo un regate al covid y se ha sentido con la emoción del retorno a esos territorios perdidos por fin recuperados, desde la certeza de saber que la cultura alimenta.

Margarita García Díaz, profesora y escritora
Share on facebook
Facebook
Share on google
Google+
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × 2 =