Red Eléctrica: La Línea, en vísperas de la segunda guerra del cable

El alcalde de La Línea y el grupo ecologista Verdemar rechazan la subestación para el proyecto de interconexión eléctrica entre la Península y Ceuta, tal y como ocurriera hace veinticinco años en Tarifa

Tanto el alcalde de La Línea, Juan Franco, como el grupo ecologista Verdemar han mostrado su rechazo a la construcción de una subestación eléctrica de alrededor de 40.000 metros cuadrados entre Santa Margarita, Venta Melchor y La Alcaidesa, en la zona de Los Portichuelos.

Está previsto que dicho proyecto de Red Eléctrica Española (REE) se desarrolle inicialmente sobre una superficie de 9,2 hectáreas, con un tendido aéreo y una extensión de cable soterrado por el mar a lo largo de 45 kilómetros. Esta iniciativa se enmarca en el desarrollo de la Red de Transporte de Energía Eléctrica de Ceuta y se encuentra enmarcada en la planificación estatal 2021-2026. Hace un año, las previsiones preveían la instalación del cable, “no más allá de 2021”. Para ello, sería necesaria la ubicación de una subestación de 132 Kv en la finca de Los Portichuelos, en Alcaidesa, y una segunda en Ceuta, en las inmediaciones de la playa de El Chorrillo.

La intención de Red Eléctrica de España, a juicio de Juan Franco, alcalde de La Línea “acabaría cercenando las posibilidades de expansión del municipio, al tratarse del único espacio libre del que se dispone actualmente en un entorno privilegiado”.

Desde el punto de vista del alcalde, se trata de un nuevo “atropello a la ciudad”, con unos efectos negativos más que evidentes en asuntos tales como la contaminación visual, acústica y de emisiones de ondas electromagnéticas, entre otros. La superficie que la subestación alcanzaría las 4 Hectáreas, lo que equivaldría a 5 campos de futbol según el alcalde.

A través de un vídeo difundido por las redes sociales, Juan Franco recuerda que, sin desdeñar el impacto paisajístico, La Línea de la Concepción cuenta con un término municipal exiguo y muy acotado, por lo que su única unidad de esparcimiento quedaría totalmente condenada tanto en sus valores naturales y paisajísticos como en su desarrollo urbano de cara al futuro, además de tratarse de un proyecto cuya generación de empleo para el entorno sería prácticamente nula.

“Entendemos que La Línea, una vez más, se acaba convirtiendo en la cloaca del país. Solo se acuerdan de nuestro pueblo para denostar su imagen y para atraer proyectos nocivos que merman su capacidad de desarrollo”, por no entrar en cuestiones de política energética “sobre las que no creemos que un gobierno progresista, que lo que debería pretender sería dar un giro a estas políticas tendiendo a las renovables y el autoconsumo, apueste por este tipo de instalación”.

Juan Franco, alcalde de La Línea, difundió su oposición al proyecto a través de un video

Ante esta situación, el alcalde ha decidido la convocatoria con carácter de urgencia de una junta de portavoces para el próximo lunes, 8 de febrero, además de la remisión de escritos a todas las entidades y organismos que se entiende tienen algo que decir sobre este asunto. De igual forma se iniciará una ronda de contactos con el tejido asociativo de la ciudad, articulándose cuantas medidas sean necesarias para impedir que este proyecto se implante en el municipio.

Hace 25 años, se iniciaba en Tarifa lo que se dio en llamar la guerra del cable, a raíz del proyecto de interconexión eléctrica con Tánger, que conllevó numerosas movilizaciones cívicas, con frecuentes cargas de los antidisturbios en defensa de lo que se consideraba como un proyecto de Estado para llevar energía eléctrica a Marruecos. Sin embargo, una fortísima inversión en distintos ámbitos de la ciudad por parte de Red Eléctrica Española, fue la clave final para que cesaran las manifestaciones. 1.800 millones de pesetas en obras y compensaciones, ese fue el precio.

Por su parte, ahora y en el caso de La Línea, el colectivo ecologista Verdemar también ha rechazado este proyecto en su conjunto por considerarlo «obsoleto a todas luces». A su juicio, estas formas de interconexión «están caducas», sostiene el colectivo, «porque existen modelos energéticos sostenibles existentes sin tener que hacer tendidos eléctricos submarinos».

Y dado que la zona de Los Portichuelos se vio afectada por un incendio forestal en el verano de 2016, entienden que deben cumplirse los requisitos que impone la Ley 21/2015, de 20 de julio, por la que se modifica la Ley 43/2003, de 21 de noviembre, de Montes en su artículo 50. En dicho epígrafe, se establece que las comunidades autónomas deberán garantizar las condiciones para la restauración de los terrenos forestales incendiados, y queda prohibido el cambio de uso forestal al menos durante 30 años. No podría llevarse a cabo “toda actividad incompatible con la regeneración de la cubierta vegetal, durante el periodo que determine la legislación autonómica”. Existen excepciones, eso sí: “Con carácter excepcional las comunidades autónomas podrán acordar el cambio de uso forestal cuando concurran razones imperiosas de interés público de primer orden que deberán ser apreciadas mediante ley, siempre que se adopten las medidas compensatorias necesarias que permitan recuperar una superficie forestal equivalente a la quemada. Tales medidas compensatorias deberán identificarse con anterioridad al cambio de uso en la propia ley junto con la procedencia del cambio de uso”, establece también dicho artículo.

“En el caso de que esas razones imperiosas de primer orden correspondan a un interés general de la Nación, será la ley estatal la que determine la necesidad del cambio de uso forestal, en los supuestos y con las condiciones indicadas en el párrafo anterior. En ningún caso procederá apreciar esta excepción respecto de montes catalogados”, puede leerse en dicha Ley.

Este enclave litoral situado en la falda de la Sierra Carbonera conserva aún un fuerte carácter natural, con la presencia de formaciones degradadas de bosque mediterráneo y monte bajo con matorral regresivo, puede leerse en la documentación oficial de ese paraje. El arroyo de la Almadraba, de escasa entidad, atraviesa este espacio por el extremo septentrional. El frente costero está constituido por una amplia playa de excelentes aptitudes para el uso recreativo y balneario. Además, se trata de un espacio con un destacado valor posicional, al tratarse de uno del os escasos tramos libres de urbanización del litoral mediterráneo del Campo de Gibraltar.

Por otra parte, según Verdemar, los tendidos aéreos que deben atravesar el paraje de Sierra Carbonera, se verían también afectados por el incendio forestal de 2011. Desde el punto de vista de los ecologistas, esta obra también incumpliría el Plan de Conservación de Dunas, Arenales y Acantilados Costeros, el Plan de Protección del Corredor Litoral de Andalucía, el Plan General de Ordenación Urbana de La Línea y el del Territorio del Campo de Gibraltar.

En un principio, también se barajó la posibilidad de que la subestación se instalara en terrenos de San Roque: «Me pregunto si no hay terrenos para esta instalación eléctrica en Tarifa, Algeciras, San Roque o Los Barrios –cuestionó Alberto Velasco en su blog «La Línea, a través del tiempo»–. Más tarde y como es costumbre  saldrán diciendo que si las corrientes del estrecho… que si los cables submarinos ya instalados… Y milongas de ese tipo. En realidad de lo que no nos enteraremos nunca es de quien está detrás de todo esto. Pero en esta ocasión eso no nos debe importar.  Aparte de recursos y utilización de las distintas vías de defensa que pueda contar la ciudad, me refiero tanto a la administrativa como la judicial; me atrevería aconsejar la realización de un pleno donde todos los partidos con representación se posicionasen claramente y se pudiesen votar la unanimidad contra esta aberración. En el mismo pleno aprobar una moción que fuese votada en la Mancomunidad e igualmente aprobar otra moción de protesta ante donde fuese necesario (Gobierno Central, Junta de Andalucía o la misma Red Eléctrica, si fuese menester), Igualmente movilizar al pueblo, sería  mediante sus Asociaciones , Organizaciones, Agentes Sociales,  FLAVI  etc.etc,  que cada una de estas hiciese notas de prensa y la utilización de las redes sociales, ya que debido a la COVID 19 no podrían ser manifestaciones presenciales; de esta forma implicar a todo el pueblo,  todo ello  en protesta contra esta canallada que de seguir adelante cercenaría  el futuro de La Línea y de los Linenses».

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