Previstas tres rondas de negociación para el Tratado de Gibraltar

Mañana lunes, tendrá lugar en Bruselas la primera toma de contacto entre las partes, con el esloveno Maros Sefcovic al frente de la delegación comunitaria

La negociación sobre la situación de Gibraltar tras el Brexit entre la Comisión Europea (CE) y el Reino Unido comienza en Bruselas este lunes, tal y como ha ido informando este blog. La firma de un Tratado específico sobre esta cuestión resulta conveniente para todas las partes, a fin de agilizar el tránsito en la Verja, algo que no sería viable con un Brexit duro y que perjudicaría tanto a Gibraltar como al resto de la comarca.

Gibraltar no está incluido en el pacto sobre la relación tras el Brexit que Londres y Bruselas lograron a finales del año pasado, por lo que se necesita consensuar un convenio separado, ha recordado hoy un despacho de la agencia Efe. Durante los últimos años, eso sí, las partes han negociado una serie de memorandos que no formarán parte de ese nuevo Tratado pero que pueden allanar el camino al futuro acuerdo. Las sesiones, en ese caso, se celebraron alternativamente en Gibraltar, tal y como se recoge en la fotografía de apertura de esta información; en la comarca, en Madrid, en Londres o en Bruselas.

España y el Reino Unido, según rememora dicha información, ya alcanzaron en la Nochevieja de 2020 un principio de acuerdo sobre el Peñón, pero está pendiente del tratado que puedan alcanzar la Comisión Europea y el Gobierno británico en cuestiones como el tránsito fronterizo. En un principio, todo parecía dispuesto para que el Tratado hubiera estado resuelto en junio pero no fue así. ¿Por qué? Un misterio que quizá nunca se resuelva y que podría estar relacionado tanto por la posibilidad de que la actitud británica en el periodo post-Brexit aumentara la desconfianza comunitaria en cualquier otra negociación; o bien que alguna mano influyente intentara dilatarlo en el tiempo o simplemente impedirlo.

Un mes después de que terminase aquel plazo, en el mes de julio y con el activo José Manuel Albares ya a bordo del Palacio de Santa Cruz, el Ejecutivo comunitario presentó su propuesta de mandato para la negociación, que no fue bien recibida ni por Londres ni por Gibraltar, aunque España se apresuró a aventar sus suspicacias, poniendo en valor el Acuerdo de Nochevieja en el que todas las partes están de acuerdo.

Para Londres, aquel texto socavaba la soberanía británica. Y Gibraltar precisó esa misma opinión, ya que a su juicio entendía que el proyecto de mandato dejaba el control de sus fronteras en el puerto y el aeropuerto en manos de España, y no de agentes europeos de Frontex, como se determinó en el principio de acuerdo alcanzado el 31 de diciembre. Y es que el mandato señalaba, como punto de partida, que el control y la vigilancia de las fronteras exteriores se realizarían en el puerto, el aeropuerto y las aguas de Gibraltar «y correrían a cargo de España». En ningún caso, se mencionaba la presencia de agentes del Frontex, que obviarían la de los agentes españoles, que despertarían controversia dado que podría dar la impresión de que, en realidad, nuestro país recuperaba el control real del Istmo, zona en la que se encuentran emplazadas ambas instalaciones. Líneas rojas para Gran Bretaña y para la Roca. Albares viajó a Londres, se entrevistó con su homólogo británico Dominc Raab –que ha dejado ya ser titular del Foreign Office en la actualidad—y aseguró que España iba a atenerse a lo acordado en Nochevieja.

El documento, en cualquier caso, establecía que en circunstancias en las que sea necesario un mayor apoyo técnico y operativo, cualquier Estado miembro, incluido España, podrá solicitar la asistencia de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, el Frontex. Y así lo hizo para este caso. Las aguas volvieron a su cauce y ahora tan sólo se trata de esclarecer algunas asignaturas pendientes en torno al tránsito aduanero de mercancías.

Finalmente, con la corrección de algunos detalles del mandato, lo que tranquiliza tanto al Reino Unido como al Peñón, los Estados miembros de la Unión adoptaron de manera definitiva el martes pasado, tras analizarla e introducir dichas modificaciones.

«Tras la adopción del mandato (negociador sobre Gibraltar) por parte del Consejo de la Unión Europea (los países), la primera ronda de negociaciones tendrá lugar en Bruselas el 11 de octubre», escribió el viernes en Twitter el vicepresidente de la CE Maros Sefcovic, quien liderará el equipo negociador de Bruselas.

El político eslovaco se pronunció en ese sentido tras una «buena primera llamada» con la ministra de Exteriores del Reino Unido, Liz Truss. «Esperando discusiones constructivas entre la Unión Europea (UE) y el Reino Unido con respecto a Gibraltar», afirmó Sefcovic.

Además de la ronda de octubre, ha confirmado Efe, ya están previstas otras dos tandas negociadoras en noviembre y una en diciembre. Tal y como sucedió durante la negociación del acuerdo sobre la futura relación tras el Brexit el año pasado, las rondas de conversaciones se celebrarán de manera alternativa en Bruselas y Londres.

Finalmente, cuando el Consejo Europeo (ECOFIN) autorizó hace una semana la apertura de negociaciones para un tratado entre el Reino Unido y la Unión Europea (UE) que regule la futura relación entre Gibraltar y la UE, el Gobierno de Gibraltar insistió en que se encontraba “firmemente comprometido con un tratado final que se base en el marco político previsto en el Acuerdo de Nochevieja y seguirá trabajando de forma constructiva para lograr ese objetivo. En el caso de que esto no fuera posible, también se están realizando preparativos para mitigar algunos de los efectos de un resultado no negociado”.

En principio, estaba previsto que mañana viajaran a Bruselas el Ministro Principal, Fabián Picardo así como el Viceministro Principal, Joseph García, pero no podrán hacerlo porque su autoaislamiento respectivo por contagio y por contacto estrecho del Covid no finaliza hasta el martes.

El resto de la delegación gibraltareña incorpora, como en la negociación de los memorandos, al Fiscal General de Gibraltar, Michael Llamas; y al Secretario de Finanzas, Albert Mena, para los asuntos económicos: “No debemos pensar que será una negociación fácil –afirmó entonces Picardo–. Por supuesto, será difícil y complicada. Pero el Gobierno confía, no obstante, en que, con buena voluntad y cooperación por parte de todos, se pueda concluir un tratado que proteja los intereses de Gibraltar, a través de nuestra relación con la UE, durante años y décadas. Soy optimista y seguiré trabajando para conseguir un tratado seguro y beneficioso para Gibraltar, para nuestra gente y para la gente de la zona que nos rodea.”

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