La ministra de Exteriores en el Congreso: «¿Cuál hubiera sido el coste del no acuerdo?»

España intentará aplicar el concepto de "zona de prosperidad compartida" a las relaciones entre las dos orillas del Estrecho

La ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González-Laya, ha comparecido en el Congreso para dar cuenta de las nuevas relaciones entre España y Gibraltar. Ante la Cámara, se posicionó en contra de otros «300 años de mantener una reivindicación y ser ignorados».

En su comparecencia, la ministra insistió en que ninguna de las partes renunciaba, mediante este acuerdo, a sus legítimas posiciones en materia de soberanía. Y anunció que su Departamento quiere ampliar este tipo de acuerdos a las relaciones con Ceuta y Melilla, entre las dos orillas del Estrecho, aunque el marco sería previsiblemente distinto.

Para la titular de Exteriores, es “el primer paso hacia un área de prosperidad compartida” en el que incluye  todo el ámbito del Estrecho de Gibraltar. “Solo el desarrollo armónico y la prosperidad entre ambas orillas garantiza el futuro de cada uno –dijo–. Así como la prosperidad de la orilla europea necesita de esta imbricación entre Gibraltar y el Campo sobre bases saludables, la prosperidad de la orilla africana será una quimera si no se promueve una visión similar entre Ceuta y Melilla y las regiones vecinas marroquíes».

González Laya, ha desvelado durante su comparencia a petición propia ante la Comisión Mixta para la UE, que Gibraltar tendrá que aplicar la legislación de la UE en materia de IVA, Impuestos especiales y aplicar el arancel común europeo a objeto de evitar las distorsiones en el «mercado interior y en la economía de la zona. Dado su notoriedad, ofrecemos a continuación la transcripción de la intervención de la ministra.

La ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, compareció ayer en el Congreso para rendir cuentas sobre el llamado Acuerdo de Nochevieja, entre la Unión Europea y el Reino Unido, respecto a Gibraltar, tras el acuerdo comercial del Brexit, sellado en Nochebuena entre Londres y Bruselas.

“Al igual que para el acuerdo general, me gustaría que realizásemos un ejercicio de imaginación y pensásemos qué hubiese pasado en caso de no alcanzarse un acuerdo. ¿Cuál hubiera sido el coste del no acuerdo?», planteó en su comparecencia. «En primer lugar, la verja construida en 1908 por el Reino Unido para separar a los españoles de Gibraltar hubiera pasado a ser más rígida y más dura, como ya sucedió en tiempos pasados. La verja hubiera sido el único Brexit duro de toda la UE. Hubiese consolidado la separación del territorio y de sus ciudadanos del resto de España. Nadie duda hoy de que el cierre de la verja en 1967 [sic] fue negativo para nuestros intereses a largo plazo. Hoy lo sería mucho más porque hoy hay muchas más capacidades tecnológicas para construir enclaves y para que estos enclaves sean viables social y económicamente. Si lo que se pretende es otros 300 años de mantener reivindicaciones y ser ignorados, desde luego una salida sin acuerdo el 1 de enero hubiese contribuido de gran manera a este resultado.

En segundo lugar, la economía del Campo de Gibraltar se hubiera visto gravemente dañada, pues el 15% de su PIB depende, respira con Gibraltar, nos guste o no. Y agradezco la presencia del señor Landaluce aquí –afirmó refiriéndose al senador del PP y alcalde de Algeciras–, que conoce esto de primera mano. Existía un clamor y no podíamos ser ajenos a ello, tanto por parte de los trabajadores como de los empresarios del Campo de Gibraltar, por mantener la movilidad, porque sin ella se hubiese producido un impacto gravísimo sobre la economía local.

En tercer lugar, el Reino Unido hubiese consolidado el carácter de enclave colonial de Gibraltar a través de obras en el puerto y otras medidas de autarquía, buscando su aprovechamiento desde otras zonas, fundamentalmente desde Marruecos. El territorio mantiene conexiones con el Golfo, con Rusia y con actores económicos chinos, especialmente con Hong Kong, que hubiesen podido desarrollarse de manera incontrolada en detrimento de los intereses de nuestro país.

En cuarto lugar, debemos recordar que la economía de Gibraltar depende de su acceso privilegiado al mercado interior británico, procediendo el 80 por ciento de sus ingresos por servicios de dicho mercado en los sectores de juego online y de los seguros, principalmente. Dicho acceso privilegiado se ha consolidado a través de acuerdos concluidos en el último año y sobre dicha base y liberadas de cualquier otra traba regulatoria impuesta por la Unión Europea, las empresas tecnológicas y de Internet gibraltareñas hubieran podido operar sin restricciones y eventualmente ocasionar daños a la Hacienda Pública española y a diversos sectores económicos de nuestro país en ausencia de condiciones de competencia justa.

En suma, España hubiese perdido su capacidad de influencia y de control sobre este territorio al menos por una generación. En lugar de esto, y por primera vez en más de 300 años, España recupera protagonismo en los asuntos de Gibraltar y toma la iniciativa con un claro plan de futuro para el Campo  de Gibraltar y para la zona del Estrecho. Se trata de un plan del siglo XXI con vocación de futuro y con objetivos ambiciosos a corto, a medio y a largo plazo. Pasamos de la palabrería a los hechos. Damos una respuesta a las legítimas demandas del Campo de Gibraltar y hacemos avanzar por primera vez en el terreno práctico los intereses nacionales, recuperando control en esta zona de máxima importancia estratégica para nuestro país. Y por eso, por esta razón, en Bruselas y entre nuestros socios comunitarios, esta demostración de nuestra capacidad para gestionar con eficacia un asunto tan importante y delicado, cerrándolo a satisfacción de los intereses nacionales y europeos, ha tenido una reacción y una recepción positiva.

El principio de acuerdo alcanzado el 31 de diciembre supone un punto de inflexión en la larga historia de nuestras relaciones bilaterales con el Reino Unido en lo relativo a Gibraltar. Con él se da inicio a una nueva relación que se asienta sobre tres premisas: la primera, la consumación de la retirada del Reino Unido de la Unión Europea tras el fin del período de transición previsto en el acuerdo de retirada; la segunda, la voluntad de los ciudadanos del territorio de Gibraltar de permanecer en la Unión Europea – eso quedó de manifiesto con el apoyo expresado por estos ciudadanos en más de un 95 por ciento a permanecer, a que el Reino Unido permaneciera en la Unión Europea en el referéndum del 23 de junio de 2016-; y en tercer lugar, el papel singular que deberá jugar España en la futura relación entre la Unión Europea y el Reino Unido en lo relativo a Gibraltar.

Así quedó de manifiesto en la declaración del 25 de noviembre del 2018, del Consejo Europeo y de la Comisión Europea, en la que quedó claro que cualquier acuerdo futuro entre la Unión Europea y el Reino Unido respecto de Gibraltar requerirá un acuerdo previo del Reino de España. Sobre estas bases se ha trabajado de manera particularmente intensa durante los últimos seis meses en un proceso negociador en el que España y el Reino Unido han tenido como objetivo común la construcción de una zona de prosperidad compartida en beneficio de los ciudadanos del Campo de Gibraltar y de Gibraltar. El principio de acuerdo alcanzado prevé la aplicación a Gibraltar, la aplicación a Gibraltar, quiero subrayar, la aplicación de políticas y programas de la Unión Europea como Schengen, un régimen aduanero para el tráfico de mercancías y medidas en materia de transporte y de medio ambiente, a lo cual se añaden medidas para garantizar la competencia leal en fiscalidad, en medio ambiente y en cuestiones laborales.

Todos ustedes estarán de acuerdo conmigo en que estas son cuestiones fundamentales si lo que queremos es una zona de prosperidad compartida.

Como saben, el compromiso alcanzado por España y el Reino Unido deberá ahora servir como cimiento de un futuro acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido en lo relativo a Gibraltar. El compromiso alcanzado ha sido entregado a las autoridades comunitarias y a partir de ahora la Comisión Europea deberá hacer una recomendación de directivas de negociación para traducir este principio de acuerdo, como digo, en un acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido. Teniendo en cuenta la declaración del 2018, a la que hacía referencia antes, la comunicación a las autoridades de la Unión Europea de este principio de acuerdo alcanzado el 31 de diciembre, equivale a la confirmación por parte de España de que existen bases suficientes para que pueda iniciarse el proceso negociador de un acuerdo entre la

Unión Europea y el Reino Unido. Y me gustaría, en cualquier caso, subrayar que la comunicación y su contenido en ningún caso prejuzgan el acuerdo previo que deba dar España a las eventuales directrices de negociación y al eventual acuerdo de la Unión Europea y el Reino Unido en lo relativo a Gibraltar, que quedan sujetos también a la necesidad de un acuerdo expreso por parte de España.

Quisiera ahora, señorías, referirme en detalle y transmitir con precisión los elementos principales del compromiso alcanzado el 31 de diciembre entre España y el Reino Unido.

En primer lugar, soberanía. Ambas partes hemos confirmado que el marco propuesto se entenderá sin perjuicio de las pretensiones irrenunciables de ambas partes en materia de soberanía, que han quedado salvaguardados.

En segundo lugar, movilidad. Se prevé que el futuro acuerdo permita la aplicación a Gibraltar de las partes del acervo Schengen necesarias para lograr la eliminación del control sobre circulación de personas entre Gibraltar y el espacio Schengen, eliminando todas las barreras físicas. Se señala que habrá puntos de cruce de Schengen en el puerto y en el aeropuerto y que la entrada y salida a través de ellos sólo se permitirá una vez que se hayan completado tanto los controles de las autoridades de Gibraltar como los controles Schengen. Se especifica en este punto que España será responsable de la aplicación de las partes pertinentes del acervo de Schengen, incluido los controles de Schengen. Se explicita que ni el Reino Unido ni las autoridades de Gibraltar realizarán controles Schengen. España tendrá la última palabra. Las autoridades de Gibraltar serán responsables de realizar controles con respecto a su propia legislación. Se señala que las autoridades de Gibraltar serán también responsables de garantizar que su legislación dé efecto a estos acuerdos. Se prevé igualmente el desarrollo de la cooperación en este ámbito entre España y las autoridades de Gibraltar, a través de los arreglos que sean necesarios, así como la continuación y mejora de la cooperación mutua en asuntos policiales y en asuntos judiciales. Se prevé también un sistema operativo que deberá quedar recogido en el acuerdo, así como en arreglos entre España y las autoridades de Gibraltar, en virtud del cual los controles del acceso de las personas a Gibraltar y al espacio de Schengen se realizarán por las autoridades de Gibraltar y España, respectivamente. Las autoridades de Gibraltar decidirán primero sobre la autorización o denegación de entrada sobre la base de su propia normativa y la consulta de sus propias bases de datos. A continuación, las autoridades españolas, en aplicación del acervo de Schengen, tomarán la decisión sobre la autorización o denegación de entrada en el espacio Schengen.

Para ello, España utilizará, entre otros instrumentos, las bases de datos de Schengen.

Se incluyen disposiciones sobre otros aspectos operativos, como la vigilancia de fronteras, la concesión de visados, permisos de residencia, denegación de entrada, asilo y retorno o ETIAS. Se prevé también que, durante un período de implementación de cuatro años, España, de acuerdo con las autoridades de Gibraltar, solicitará la asistencia operativa de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) para algunas tareas relacionadas con los controles Schengen y con la protección de las fronteras exteriores. La operación conjunta con Frontex terminará al cabo de cuatro años y a su término se aplicará el sistema operativo antes descrito. Antes de ello se celebrarán unas consultas y cualquier parte puede poner término al acuerdo en caso de no estar satisfecha con los resultados.

Para el tráfico de mercancías, tercera cuestión. Se prevé que el acuerdo incluya una solución a medida basada en una adaptación de la Unión Aduanera entre la Unión Europea y Gibraltar, con algunas características destinadas a eliminar las barreras físicas entre Gibraltar y la Unión Europea, suprimiendo el puesto de control aduanero en La Línea y haciendo innecesario el control de personas a efectos de controles aduaneros. Para lograr este objetivo, se señala que el acuerdo deberá aplicar las salvaguardias necesarias para evitar distorsiones en el mercado interior y en particular en la economía de la región.

También deberá explicitar las medidas que Gibraltar tendrá que aplicar y éstas incluyen, en primer lugar, el arancel exterior común europeo, con Gibraltar aplicando sustancialmente los mismos derechos y las mismas medidas de política comercial que la Unión Europea; en segundo lugar, la legislación pertinente a la Unión Europea en materia de aduanas, impuestos especiales, el impuesto del valor añadido, sistemas informáticos y formalidades. Quiero recalcar esta cuestión de impuestos especiales y de IVA, porque muchos de ustedes sé que esta es una cuestión que les preocupa y claramente se estipula que  Gibraltar tendrá que aplicar la legislación pertinente de la UE en materia de IVA y de impuestos especiales; y en tercer lugar, medidas para permitir a la Unión Europea disponer de estadísticas precisas y fiables sobre las importaciones a Gibraltar.

Se indica que el acuerdo también contemplará que los trámites aduaneros necesarios se formalizarán en los puntos aduaneros de España o mediante procedimientos simplificados. Se instalarán dos Puntos de Inspección Fronteriza de conformidad con la legislación de la Unión Europea: uno en el aeropuerto de Gibraltar, otro en el puerto de Gibraltar. Habrá visitas acompañadas, informes en el puerto y en el aeropuerto de Gibraltar y en los puntos aduaneros pertinentes en España por las autoridades aduaneras de la Unión Europea, con el fin de controlar las importaciones directas en Gibraltar bajo un formato a examinar. Todos estos asuntos requerirán acuerdos para una mayor cooperación entre las autoridades aduaneras de España y de Gibraltar.

Habrá también salvaguardias para el caso de elusión o falta de aplicación adecuada de la legislación aduanera pertinente de la Unión Europea y sus consecuencias, como por ejemplo la reintroducción de controles aduaneros. Y se establecerá además un mecanismo para supervisar la correcta aplicación de la legislación aduanera de la Unión Europea pertinente, incluida las modalidades apropiadas para la asistencia administrativa mutua.

Se señala que la eliminación de las barreras físicas entre España y Gibraltar requerirá un alineamiento regulatorio reforzado. Repito, alineamiento regulatorio reforzado y, dado el tamaño extremadamente limitado del tráfico de mercancías de Gibraltar hacia la Unión Europea, las disposiciones sobre facilitación del comercio deberán simplificarse y no implicar una carga legislativa y administrativa desproporcionada, pero se requerirán disposiciones que eviten las distorsiones del mercado interior de la Unión Europea, como se detalla en la sección sobre Condiciones de Competencia Justa, y se prevé también la posibilidad para ello de utilizar una cláusula de salvaguardia.

Se prevé, en todo caso, además y de manera explícita, que se aborden las siguientes cuestiones: IVA sobre las mercancías, aplicación de impuestos especiales para productos sensibles como cigarrillos, tabaco, alcohol y combustible, así como medidas de condiciones de competencia justa. Se prevé explícitamente que España desempeñará un papel especial en el acuerdo como miembro, como Estado miembro vecino, con plena pertenencia a la Unión Aduanera en la UE. Se prevé que España y las autoridades de Gibraltar desarrollen su cooperación mutua en estos ámbitos a través de acuerdos administrativos.

En transporte: se establece que el acuerdo incluirá un capítulo sobre transporte con disposiciones sobre condiciones de competencia leal en este sector de los transportes y se prevé que en transporte aéreo, terrestre y marítimo las disposiciones puedan ser similares a las incluidas en el Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la Unión Europea y el Reino Unido.

En materia de condiciones de competencia justa, se prevé que el acuerdo incluya capítulos sobre condiciones de competencia justa en las áreas donde puedan producirse distorsiones, especialmente enmedio ambiente, en ayudas de Estado y en asuntos sociales, teniendo en cuenta la normativa relevante de la Unión Europea. Se indica en concreto que habrá disposiciones específicas sobre IVA y sobre impuestos especiales para determinados productos sensibles y también medidas para garantizar la trazabilidad de los productos del tabaco.

En materia de medio ambiente, se indica que en virtud del futuro acuerdo, Gibraltar no adoptará ni mantendrá ninguna medida que debilite o reduzca el nivel de protección medioambiental establecido por el ordenamiento jurídico de la Unión Europea. Se indica que la cooperación mutua en asuntos ambientales continuará y se fortalecerá.

En materia de seguridad social, se ha previsto que el acuerdo incluya un capítulo sobre la coordinación de la Seguridad Social en relación con los trabajadores residentes en España y empleados en Gibraltar y con los residentes en Gibraltar y empleados en España. Se indica que las disposiciones incluidas podrían ser similares a las del Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la Unión Europea y el Reino Unido. Y se subraya que al menos proporcionarán el mismo nivel de protección y de derechos para los trabajadores previstos en el acuerdo de retirada. Se adjunta al principio de acuerdo una propuesta de España sobre dicho nivel mínimo de protección en materia de derechos de los ciudadanos. Se señala que el acuerdo incluirá un capítulo sobre los derechos de los ciudadanos, incluidos los trabajadores fronterizos, así como que sus disposiciones proporcionarán al menos el nivel de protección y derechos para los trabajadores previstos en el acuerdo de retirada.

Datos: se señala que para facilitar el flujo continuo de datos personales se necesitará una mayor cooperación entre Gibraltar y la Unión Europea y para ello el acuerdo establecerá disposiciones para que el Reglamento General de Protección de Datos y la Directiva sobre Protección de Datos en el ámbito penal sigan aplicándose a Gibraltar después de diciembre de 2020, sobre la base de una alineación dinámica. Se indica también que el Acuerdo podría incluir disposiciones sobre un mecanismo financiero de cohesión entre Gibraltar y el Campo de Gibraltar en materia de formación, competencias y empleo, y se apunta a que el mecanismo de financiación… que la Unión Europea pudiera contribuir a la financiación de este mecanismo.

Materia de gobernanza: esta parte se ocuparía de cuestiones habituales como interpretación, gobernanza, entrada en vigor, suspensión y rescisión del acuerdo. Se prevé en concreto, el establecimiento de un mecanismo de gobernanza que sirva para dar solución a las diferencias que puedan plantearse en relación con el funcionamiento del acuerdo.

El principio de acuerdo se ha alcanzado sin perjuicio de las pretensiones irrenunciables de ambas partes en materia de soberanía, que han quedado salvaguardadas. En todo el ejercicio, se ha combinado la firmeza en los principios con el trabajo a favor del progreso para nuestros ciudadanos. Quiero añadir que esperamos que la negociación y celebración del nuevo acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido relativo a Gibraltar tarde aproximadamente unos 6 meses. Puede ser un poco antes. Puede ser también un poco después. Durante este período vamos a utilizar las medidas de adaptación acordadas por el Consejo de Ministros en el Real Decreto Ley del pasado 29 de diciembre, y también los elementos de flexibilidad previstos en el ordenamiento jurídico de la Unión Europea para evitar una situación traumática en la zona, inclusive a través de la flexibilización de los controles en la verja, siempre dentro de la legalidad comunitaria.

En conclusión, señorías, mi interpretación de este principio de acuerdo se resume en que gracias a la Unión Europea, nuestros caminos pueden converger sin forzar a nadie a asumir una identidad no deseada. La convergencia es posible porque los gibraltareños quisieron en un 96 por ciento que el Reino Unido siguiera en la Unión Europea. Y en el caso de España, porque el europeísmo sincero de su población convierte a la Unión Europea en un elemento clave de nuestra identidad. Los ciudadanos gibraltareños y españoles podrán, gracias a la Unión Europea, descubrir muchos elementos que nos unen y explorar nuevos cauces para abordar los muchos intereses comunes que compartimos, desde el respeto a cómo cada uno se ve a sí mismo.

La prosperidad compartida entre el Campo y Gibraltar a la que aspira este acuerdo no es sino la plasmación concreta de la idea de la gestión compartida de la interdependencia. Todo ello siempre desde la competencia leal. Esto debería ser el primer paso hacia un área mayor de prosperidad compartida, no solo la del Campo y Gibraltar, sino la del Estrecho de Gibraltar en sentido amplio en sus dos orillas. La naturaleza geoestratégica de la región sólo podrá redundar en beneficio de todos sus habitantes si logramos que triunfe la visión de que sólo el desarrollo armónico y la prosperidad entre ambas orillas garantizan el futuro de cada uno.

Me gustaría transmitir mi convencimiento de que el compromiso alcanzado el 31 de diciembre constituye una base sólida sobre la que construir también la futura relación entre España y el Reino Unido, un socio y un amigo muy relevante, como les decía antes, construyendo esta relación en los ámbitos de seguridad y de defensa. Nuestro objetivo es que en el futuro Gibraltar no sea cuestión que enfrente al Reino Unido y a España en la medida en que hayamos logrado aparcar las cuestiones de soberanía y durante el tiempo necesario hasta que las circunstancias nos permitan abordarlas en beneficio de todos, sino que hayamos creado un vínculo positivo que nos obligue a cambiar dinámicas a fin de conseguir que este trabajo difícil, que podríamos calificar de orfebrería, sobreviva y se consolide.

Y si esto es así, y queremos acompañar el acuerdo europeo sobre Gibraltar de un memorándum bilateral en materia de seguridad y defensa, lograremos cimentar una sólida relación con el Reino Unido a pesar de su salida de la Unión Europea. La paradoja sería que, tras el Brexit, la Unión Europea contribuiría a encauzar una cuestión irresuelta durante tres siglos. En vez del histórico “más vale honra sin barcos que barcos sin honra”, la Unión Europea nos permitiría salvaguardar nuestras irrenunciables reivindicaciones históricas sobre Gibraltar y, a la vez, afianzar un espacio de prosperidad compartida desde la corresponsabilidad, que es la única manera de gestionar de manera conjunta nuestra interdependencia.

Me gustaría terminar con agradecimientos. Estos han sido seis meses muy intensos de trabajo, culminados con dos noches en las que nadie durmió y quiero agradecer particularmente los esfuerzos y la dedicación incansable de los funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores al frente de una delegación de todos los ministerios concernidos en nuestro país, que han sabido defender nuestros intereses y nuestros valores.

Quisiera también expresar mi agradecimiento personal a mi homólogo británico, Dominic Raab, y a los equipos negociadores británicos, con quienes hemos sabido encontrar soluciones a cada cuestión que se planteaba. Y también quiero agradecer, expresar mi agradecimiento a Fabián Picardo y a su equipo, quienes desde el principio han buscado un acuerdo porque entienden la importancia de ello para sus ciudadanos.

Siento el detalle, siento la longitud de esta intervención, pero creo que era útil. Era lo que ustedes habían pedido y esto es lo que he querido brindarles. Y por supuesto, ahora a su disposición para tomar cualquier pregunta u observación o cuestión que crean oportuno. Muchas gracias, señorías.

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