Helena Maleno: «El Estado español aceptó mi deportación»

La activista de "Caminando Fronteras" reclama protección para ella y para su familia, tras ser expulsada de Marruecos

La activista Helena Maleno fue deportada de Marruecos el pasado 23 de enero, nada más volver a Tánger. Fue embarcada en un vuelo rumbo a Barcelona y tardó 32 días en ver de nuevo a su hija, que tuvo que quedarse en dicha ciudad norteafricana. Tras reunirse con ella y habida cuenta de que su situación era irreversible, la cooperante de “Caminando fronteras” convocó una rueda de prensa para insistir en que había sido deportada y expulsada “con violencia”.

«Desde abril de 2020 he sufrido un total de 37 ataques, amenazas de muerte, agresiones seguimientos, vigilancia policial, escuchas telefónicas y dos asaltos a la vivienda de la familia. El Ministerio del Interior, en concreto la UCRIF (Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades documentales de la Policía Nacional) en colaboración con la Policía marroquí, son los responsables de este hostigamiento, que ha llegado a poner en peligro mi vida y la de mi hija durante estos meses», relató Helena Maleno en un video en donde pormenoriza su caso.

Tras archivar sendas investigaciones en su contra en España y en Marruecos, no han trascendido los motivos actuales para tan drástica expulsión del país vecino. Maleno reconoce los «esfuerzos» a su favor del Ministerio de Asuntos Exteriores o de la ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, pero, aseguró, «desgraciadamente las cloacas del Estado y sus actuaciones en la persecución de defensoras de derechos humanos tienen más poder».

«Exijo a los gobiernos de España y Marruecos que cesen en mi persecución y en la de mi familia, que depuren responsabilidades dentro de sus instituciones, que reparen todo el daño que han causado. Defender derechos es un deber democrático, ya basta, exijo justicia», reclamó durante una comparecencia informativa en la que se dio a conocer una carta dirigida al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que diferentes organizaciones no gubernamentales exigen el cese de la criminalización de su trabajo y la reparación del daño causado.

Entre otras entidades, respaldan esta iniciativa la Federación Internacional de Derechos Humanos, la Organización Mundial Contra la Tortura, Urgent Action Fund for Women’s Human Rights, Women’s Link Worldwide, Front Line Defenders, Oxfam Intermón, Coordinadora Estatal de ONGD, Red Migrantes con Derechos, CEAR, Asociación Pro Derechos Humanos de España, Servicio Jesuita al Migrante y Alianza por la Solidaridad, entre otras.

Helena Maleno recibió el apoyo de ONGs y de activistas

«El Estado español aceptó mi deportación, desde el Ministerio del Interior eran conscientes de ello y se me envió a otra ciudad distinta a la que yo venía. El trato fue vejatorio, tenía que tomar una medicación que no se me dejó», aseguró Helena Maleno a propósito de la forma en que fue deportada de Marruecos, un país en donde se estableció hace dos décadas.

La persecución venía de antiguo, de cuando fue investigada primero en España por el ministerio del Interior, que pretendía imputarle en un delito contra el derecho a los trabajadores, por el simple hecho de avisar que hay pateras o cayucos en peligro en las costas españolas. Una vez que los tribunales españoles archivaron dicha pesquisa, alguien trasladó ese expediente a Marruecos para que fuera la policía del reino alahuita quien la investigase. También en este caso, los tribunales terminaron por exculparla. Sin embargo, la presión policial fue constante durante los años que duró el contencioso: «Han entrado a mi casa tres veces, para decirme que pueden entrar hasta lo más profundo de mi vida. Una vez, se llevaron un papel donde figuraba el horario de mi hija. Quisieron decirme que sabían dónde iba a estar y esta vez me separaron de ella», denunció Helena Maleno.

Al margen de las ONGs firmantes del escrito, Helena Maleno contó con el apoyo de la actriz Alba Flores, que ha puesto voz al audiolibro “Mujer de frontera”, basado en la obra homónima de la activista, en donde narra ese largo viacrucis en el país vecino, pero con implicaciones a esta orilla: «Vengo aquí en calidad de apoyo y como parte de la sociedad, porque el trabajo que lleva haciendo Helena durante todos estos años es una labor esencial», denunció la aclamada intérprete de “La casa de papel”.

Y añadió: «Lo más importante, después de defender los derechos humanos, es defender a quien defiende esos derechos. Tenemos que arrimar el hombro y cuidar. Todas debemos ser defensoras de derechos», añadió la actriz.

Para la activista Moha Gerehou, también presente en el acto, «las deportaciones son una cuestión estructural que afecta a las personas migrantes. En esta continua máquina de deportar, no hace falta que seas migrante para ser criminalizada. Basta con que defiendas a las personas migrantes»

Hoy, el Círculo de Silencio de Cádiz, que tendrá lugar de 20.00 a 20.30 horas, en la plaza de la Catedral gaditana, ha sido convocado a su vez para denunciar “entre otros temas, la deportación de Helena Maleno  por parte de Marruecos y demandará protección para ella y las personas y colectivos que defienden los derechos de los migrantes y refugiados en la Frontera Sur.

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