Gibraltar reorganiza el Gobierno tras la dimisión de Gilbert Licudi

Las amplias competencias del exministro ya han sido parcialmente distribuidas por Fabian Picardo

El Gobierno de Gibraltar asume que no será fácil sustituirle. El reinicio pleno de la actividad política en Gibraltar, ayer lunes, estuvo marcado por la dimisión de Gilbert Licudi, mucho más que el ministro de Educación del Peñón, dado que sus carteras también incluía competencias en materia de Puerto, Servicios Marítimos, Servicios Públicos, Empleo, Seguridad Social, Tribunales Industriales, Salud y Seguridad en el Trabajo, entre otras.

Esta decisión ha supuesto una importante redistribución de sus carteras, en una remodelación ministerial que todavía no ha concluido, pero que atiende sobre todo a dos aspectos sustanciales de su gestión, los que se refieren a Educación, en vísperas del reinicio del curso, y los de Salud Pública, cuando todo apunta a que el rebrote del COVID-19 que se vive ya en el resto de la Península, pueda extenderse al Peñón.

Antes de comparecer en rueda de prensa, Fabian Picardo, ministro principal de Gibraltar, informó al Gobernador británico David Steel –que asumió su cargo este complicado mes de febrero–, así como al líder de la oposición Keith Azopardi, de Gibraltar Socialdemocrats, y a la diputada Marlene Hassan Nahon, de Together Gibraltar, quienes transmitieron sus mejores deseos al dimisionario.

Redistribución de responsabilidades.-

“En mi conversación con el Gobernador le aconsejé que, después de consultar con el Viceprimer Ministro (Joseph García), le recomendaría, de acuerdo con las disposiciones de la Constitución, los siguientes nombramientos de cartera como Direcciones Particulares: John Cortes asumirá una vez más la responsabilidad de la Educación y la Universidad de Gibraltar”, comenzó por enumerar sus propuestas para resolver la crisis que ello supone.

Así, Vijay Daryanani asumirá más responsabilidades al asignarle la responsabilidad del Puerto, los Servicios Marítimos (incluido el registro de buques y yates, por cuya gestión durante este último periodo fue reconocido) y la responsabilidad de la Terminal Aérea de Gibraltar, así como nuevos proyectos de aviación comercial. “Esto consolida todos los aspectos del transporte bajo un solo ministerio”, confirmó Picardo.

Albert Isola asumirá la responsabilidad de los servicios públicos y Paul Balbán, las responsabilidades en materia de Empleo, Seguridad Social, Tribunale Laboral y Salud y Seguridad en el Trabajo. Samantha Sacramento, por su parte, tutelará a partir de ahora la Autoridad Sanitaria, la promoción de estilos de vida saludables, los Servicios de Residencias de la Tercera Edad y Agencia de Servicios Sociales, así como el control de las drogas, la rehabilitación y el centro de desintoxicación Granja de Bruce se trasladan a Samantha Sacramento, junto con los Servicios de Bomberos, además de las responsabilidades en materia de Vivienda e Igualdad.

“Es probable –apuntó Picardo– que se produzcan otros cambios en las próximas semanas cuando finalicemos esta reorganización y otros ajustes que la salida de Gilbert de las filas de diputados con cargos requerirá cuando empecemos a acomodarnos al ritmo del otoño de este año”.

Una semana de dimisión.-

Tanto Picardo como el resto del Consejo de Ministros se muestran respetuosos con la decisión de Gilbert, que tiene motivaciones estrictamente personales, como puntualizaron ambos durante las últimas horas: “Respetamos su razonamiento –subrayó el ministro principal–. Pero consideramos esto como un golpe al Gobierno porque no es una persona que pueda ser fácilmente reemplazada en el Ejecutivo. Sé, sin embargo, que él seguirá estando ahí para nosotros”.

La dimisión de Licudi se estuvo fraguando durante la semana anterior cuando empezó a arrancar en la práctica el curso político: “Siento mucho ver a Gilbert dejar el Consejo de Ministros –afirmó Picardo en una comparecencia pública, el lunes–. Es un amigo y un colega. La partida de Gilbert no está relacionada con la política ni con ningún otro desacuerdo. Pero, sin duda, es triste para nosotros verlo partir porque todos en el Consejo valoramos su contribución, su experiencia y su amistad en nuestras reuniones”.

La construcción de dos nuevos colegios en San Bernardo, la creación de la Universidad de Gibraltar o la habilitación del puerto deportivo para pequeñas embarcaciones, fueron esgrimidos por el propio Licudi como algunos de los principales logros en la gestión pública, que inició en 2011 cuando se incorporó a la candidatura de Gibraltar Socialist Labour Party con Fabian Picardo. Militante de dicha formación desde sus inicios hace 36 años, presidió su partido en 1988 y colabora habitualmente en el semanario The People, ligado a dicha formación política, en cuya maquinaria interna seguirá participando según aseveró Picardo.

“Esta no ha sido una decisión fácil de tomar -dijo Licudi cuando anunció su regreso al bufete al que se encontraba adscrito antes de asumir sus cargos oficiales–. La experiencia de los últimos meses con el Covid19 me ha llevado a reevaluar mi posición y a cambiar mi perspectiva y mis prioridades. He considerado que es hora de pasar página. Volveré a la práctica jurídica privada como abogado”.

Seguirá, según anunció, militando en el partido, pero su prioridad estriba ahora en sus relaciones familiares:  “Me preocupa que todos entiendan que es absolutamente correcto que Gilbert ponga a su familia en primer lugar y que actúe de acuerdo con sus prioridades –destacó Picardo, poniendo coto a posibles reinterpretaciones al respecto–. Su reevaluación de prioridades es algo en lo que se ha embarcado con razón, como todos hemos tenido que hacer, ya que la pandemia ha tocado todas nuestras vidas de diferentes maneras”.

El abogado que fue autodidacta.-

Licudi esperó para presentar su dimisión a que estuvieran ya en las plataformas digitales los resultados de los exámenes, que empezaron a conocerse a finales de la pasada semana. Compañero de colegio del abogado Peter Montegriffo y del periodista Dominique Searle, buena parte de su formación inicial es autodidacta, ya que dejó sus estudios con tan sólo 17 años, para trabajar en las empresas Blands y GB Airways en el Peñón o la compañía rusa Aeroflot en el aeropuerto inglés de Heathrow, donde permaneció durante dos años hasta que, acompañado por su esposa, regresó a Gibraltar en 1981, donde pasó a trabajar en el Castle Marketing Group, de Joe Holliday. Afiliado al GSLP en sus comienzos, ocupó varios cargos en su ejecutiva, al tiempo que decidió completar sus estudios, para licenciarse en derecho tras matricularse en Chelmsford, East Anglia y en la Inns of Court Law School de Londres. Así que retornó de nuevo a casa, donde pronto consolidó su prestigio como “barrister” –esa rama de la abogacía que en Gran Bretaña tiene que ver con el papel litigador de dicho oficio–. Volvió a coincidir con su viejo compañero de colegio, Peter Montegriffo, en Hassans International Law Firm, el influyente despacho que creara el legendario Sir Joshua.

En 2007 llegó por primera vez al nuevo Parlamento gibraltareño, convirtiéndose en ministro en la sombra en materia de Empleo, Tráfico, Juventud y Deporte. En 2011, comenzaría su irresistible ascensión en los gobiernos de Fabian Picardo. Hasta hoy.

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