Centinela y Trent en el Estrecho: similar misión en momentos distintos

A pesar de sus características similares, sus nuevos destinos en aguas del Estrecho no guardan relación aparente

La misión en el Estrecho de Gibraltar asignada al patrullero de altura Centinela (P-72), con base en Ferrol, coincide con la partida del HMS Trent de su base en el Reino Unido para sumarse al operativo Sea Guardian en el Mediterráneo, antes de incorporarse a su base definitiva en Gibraltar.

Probablemente se trate de puro azar, pero no faltará quien relacione ambos hechos. Sobre todo, si no supiera que los gobiernos del Reino Unido y de España se encuentran en plena negociación de un acuerdo militar que permitirá avanzar, entre otros aspectos, en nuevas líneas de cooperación en la Defensa compartida del Estrecho, desde las bases de Gibraltar y Rota. La alerta sobre la nueva misión del “Centinela” en aguas del Estrecho la brindó “La Voz de Galicia”, en donde se asegura que dicho patrullero “realizará hasta mediados de mes una campaña de vigilancia en aguas del Estrecho de Gibraltar, además de otras áreas del sureste peninsular y «peñones de soberanía española en el norte de África», según informó la Armada a dicho medio.

“El buque zarpó este jueves integrado en el Mando Operativo Marítimo (MOM) y bajo control operativo del Mando de Operaciones (MOPS). De acuerdo con la planificación del patrullero, en la navegación se realizará una colaboración con un helicóptero SH-60B de la Armada perteneciente a la décima escuadrilla de la flotilla de aeronaves (Floan), con base en Rota, para «mejorar su capacidad de vuelo e interoperabilidad con aeronaves en operaciones aéreas». Además, está previsto recalar en Melilla para con el fin de hacer presencia naval en la ciudad”, añadía el periódico gallego.

Al mando del Centinela –podía leerse en sus páginas– está el capitán de corbeta Miguel Pereira Martínez, y cuenta con una dotación de siete oficiales, diez suboficiales, 29 militares de la escala de tropa y marinería y un equipo operativo de seguridad reducido de un suboficial y seis miembros de la escala de tropa y marinería.

El barco desplaza 1.200 toneladas, con una eslora de 68,65 metros y 10,35 de manga. Cuenta con una cubierta de vuelo con capacidad para realizar tomas con un helicóptero medio.

Su artillería principal consiste en un cañón de 3”/50 y dos ametralladoras Browning de calibre 12,7 y una ametralladora MG de calibre 7,62. Más fusiles de asalto, pistolas o escopetas de postas. Además, cuenta con dos embarcaciones semirrígidas para abordaje de buques sospechosos de actividades delictivas, mediante el trozo de visita y registro del propio buque o equipos operativos de Infantería de Marina, Guerra Naval Especial o de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Sus misiones anteriores pueden quizá presagiar la naturaleza de la que va a emprender ahora: vigilancia y apoyo a la flota pesquera española en el Sáhara y en Canadá, por la llamada crisis del fletán; colaboración con la Policía Judicial y Servicio de Aduanas en el apresamiento de buques dedicados al contrabando de drogas; control de fronteras en aguas del Estrecho y Canarias y lucha contra la inmigración ilegal en las operaciones Noble Centinela o Indalo; participación en la Operación Romeo Sierra de recuperación del islote Perejil en aquella célebre crisis con Marruecos; participación en ejercicios de búsqueda, rescate y salvamento de náufragos en la mar. Por no hablar de su colaboración con la Facultad de Ciencias del Mar de la Universidad de Las Palmas.

Después del anuncio de que el HMS Trent iba a ser destinado de manera permanente a Gibraltar, el diario “El País” llegó a asegurar que existía malestar al respecto en el ministerio español de Asuntos Exteriores. Sin embargo, Fabian Picardo, ministro principal del Peñón, declaró a la emisora local de radiotelevisión, Gibraltar Broadcasting Corporation, que no se trataba en ningún caso de un “movimiento ofensivo contra España” ni que ello supondría una “escalada de tensión” en las aguas en disputa como consecuencia del contencioso hispanobritánico sobre la soberanía de la Roca.

Las características del HMS Trent son similares a las del Centinela: patrullero de altura de la clase River, de 2.000 toneladas, 90,5 metros de eslora y 13 de manga, con 34 tripulantes, un cañón de 30 milímetros y capacidad para embarcar un helicóptero Merlin.

Según el Ministerio de Defensa británico, la misión del HMS Trent será “apoyar operaciones de la OTAN en el Mediterráneo, trabajar con nuestros socios norteafricanos y cooperar con operaciones multinacionales contra la piratería en el golfo de Guinea y África Occidental”, así como “integrarse con la Marina francesa en la Fuerza Expedicionaria” franco-británica. De hecho, en las maniobras “Sea Guardian”, a las que se sumará, participan también unidades de la Armada española bajo el paraguas de la OTAN.

La presencia en esta zona marítima del «Centinela» no es nueva. De hecho, hace un mes regresó a su base del Ferrol, tras concluir su primera misión de vigilancia del 2021 en aguas del sur peninsular. En aquella ocasión, su operativo, se desarrolló en aguas del mediterráneo, «con el objetivo de realizar vigilancia y presencia naval en las zonas de interés del Estado».

«El patrullero realizó además una colaboración con un helicóptero AB-212 perteneciente a la tercera escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves de Rota para mejorar su capacidad de vuelo e interoperabilidad en operaciones aéreas. También se planificó otra colaboración con el regimiento de artillería de costa número cuatro del Ejército de Tierra, de San Fernando», informó entonces, también, «La Voz de Galicia».

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