El legado de José Netto

El legendario sindicalista gibraltareño distribuye su colección de libros, revistas y carteles, entre la Universidad de Gibraltar y la Casa de la Memoria de la Sauceda, en Jimena

Tal y como ha vivido, a caballo entre Gibraltar y España, así José Netto, el veterano sindicalista gibraltareño, va desprendiéndose de su colección de documentos históricos, cartas, carteles y otras pruebas de vida, ligadas a su propia peripecia personal.

Nacido en Gibraltar, en 1931, su adolescencia transcurrió en la localidad malagueña de Atajate, en la Serranía de Ronda, donde reside desde su jubilación y en donde contrajo matrimonio con Ana Téllez, con quien creó una familia también marcada por el sindicalismo.

Dada su avanzada edad, en los últimos años ha ido depositando su legado en lo que él considera buenas manos. Así, la célebre bandera de la Segunda República Española del buque Jose Luis Diez, que se conserva en el Museo de Gibraltar y que él mantenía en su poder. Ahora, tal y como le define The Gibraltar Chronicle, este “sindicalista de toda la vida que durante décadas contribuyó al desarrollo de la comunidad gibraltareña moderna”, acaba de donar su colección personal de libros sobre Gibraltar a la Universidad de Gibraltar.

Los libros, según ha explicado dicho organismo, se encuentran publicados tanto en inglés como en español, incluyen títulos editados en el Peñón, en el Reino Unido y España, agotadas en la mayoría de los casos y que se refieren a materias históricas muy diversas.

El libro más antiguo de la colección es una copia de la ‘Historia De Gibraltar’ de Diego López De Ayala, que se publicó en 1782.

José Netto posa junto a dos carteles republicanos cedidos a la Casa de la Memoria de la Sauceda

Netto, que reconoce su formación anarcosindicalista, heredera de los refugiados españoles en el Peñón, llegó a ser Branch Officer de Transport General Workers Union y lideró la huelga general de 1972 que logró la paridad de salarios entre los trabajadores gibraltareños y los del Reino Unido, obteniendo otras mejoras económicas y sociales por parte del ministerio británico de Defensa, el mayor contratista de la época.

Considerado como «un pilar histórico del sindicalismo en Gibraltar», también defendió los derechos de los trabajadores españoles que quedaron en la Roca tras el cierre de la frontera en 1969, así como los de los marroquíes que llegaron a sustituir a la mano de obra de nuestro país, o el colectivo hindú, también postergado durante largo tiempo.

Con anterioridad a esta colección de libros que ha quedado en depósito de la Universidad de Gibraltar, José Netto también efectuó  importantes donaciones a la Casa de la Memoria La Sauceda, en Jimena de la Frontera (Cádiz). La primera, en 2018: en aquella ocasión se trató de  los cinco tomos de la enciclopedia El hombre y la Tierra, historia de la humanidad escrita por Eliseo Reclus en 1905.

“Reclus fue un científico francés creador de la Geografía Social, además de uno de los primeros teóricos del anarquismo y hombre de acción que participó en la Comuna de París, entre otros acontecimientos históricos. Los cinco tomos de El hombre y la tierra fueron editados en Barcelona en 1933. La traducción es de Anselmo Lorenzo, primer gran dirigente del anarquismo español y su representante en la Primera Internacional. Estos volúmenes formaban parte de la biblioteca particular de José Netto, quien los había recibido de manos de un sindicalista de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) que desde el Campo de Gibraltar había huido en 1936 al Peñón para evitar la muerte a manos de los golpistas que se levantaron contra la Segunda República”, recuerda el historiador Fernando Sígler.

Cuenta José Netto que recibió los libros de aquel exiliado ya en los años cincuenta y que pocos días después de entregárselos aquel anarquista se suicidó. La donación a la Casa de la Memoria la efectuó durante la última sesión del seminario de memoria histórica de los Cursos de Verano de la Universidad de Cádiz en San Roque, el hijo de José Netto, Michael Netto, en Gibraltar, y fue recibida por el presidente del Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar, Andrés Rebolledo, para su depósito en la Casa de la Memoria La Sauceda.

Con posterioridad, a 28 de enero de 2019, en una nueva visita a dicha Casa, José Netto, donó dos cuadros enmarcados de la Segunda República española.

Malgara García Díaz le hizo entrega a José Netto de su libro sobre el cierre de la Verja en 1969

Un año más tarde, José Netto, donó parte de su biblioteca a esa misma Casa de la Memoria La Sauceda. La donación tuvo lugar en un sencillo acto celebrado en la casa a la que han asistió el propio José, su hijo Michael, sus nietos Laura, Jonathan y Johann, y un grupo de hombres y Mujeres del Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar y de la Asociación Casa de la Memoria. Los libros entregados incluyen parte del legado que José Netto recibió de los republicanos campogibraltareños que permanecieron refugiados en Gibraltar tras el fin de la guerra de España y de la Segunda Guerra Mundial. Así, figuraban numerosos volúmenes y ensayos del escritor anarquista José María Vargas Vila, o la revista Tierra y Libertad que editaba la Federación Anarquista Ibérica. También incluyó algunos tomos de alguna enciclopedia histórica, o dvds y videos sobre la guerra, como la colección editada en los 80 por la británica Granada Televisión. A la donación se incorporaron sendas antologías de poemas de León Felipe y Pablo Neruda y un libro titulado Canciones populares de la Guerra Civil, de Luis Díaz Viana, pero también libros más actuales como el titulado Federica Montseny: Una anarquista en el poder, de Irene Lozano; Los años del miedo: la nueva España (1939-1952), de Juan Eslava Galán; Desaparecidos de la guerra de España (1936-¿), de Rafael Torres; o El niño republicano, de Eduardo Haro Tecglen.

En el número 2 de la revista Cuatro esquinas, la Casa de la Memoria le dedicó un amplio reportaje a la figura y la labor de José Netto. Él mismo narró cómo en su juventud los sueldos eran terriblemente desiguales, pues un inglés siempre cobraba más que un gibraltareño y mucho más que un español. En dicha ocasión, José Netto se atrevió a recitar una poesía de Alfonso-Carlos Comín, poeta republicano, y le sucedió en el menester su nieto Jonathan, miembro de un grupo de poetas radicado en Madrid, que recitó un par de sus propias creaciones y que prometió mantener la relación de la familia Netto con el foro y la casa.

En aquel momento, Margarita García Díaz, presidenta de la Asociación Casa de la Memoria y colaboradora de este magazine, entregó a José Netto un ejemplar de su libro recién editado El cierre de la verja de Gibraltar visto a través de la prensa y Andrés Rebolledo le regaló un pergamino con el poema de Bertolt Brecht dedicado a aquellos que luchan toda la vida: “Esos son los imprescindibles”. Al margen, figuraba una dedicatoria del Foro por la Memoria del Campo de Gibraltar.

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