El Gobierno autoriza el cierre de la térmica de Los Barrios

La clausura de sus instalaciones ya se había anunciado a mediados del pasado año

Por fin, ayer miércoles, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico autorizó a la empresa portuguesa Viesgo a cerrar  la Central Térmica de Los Barrios. Se trata de la crónica de un cierre anunciado desde el pasado año y que motivó un activo trabajo de instituciones y sindicatos, a fin de buscar alternativa laboral para los trabajadores de la plantilla de dicho complejo, 91 en total, así como de sus contratas y empresas auxiliares, que suman  más de un centenar.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó este miércoles la resolución de la Dirección General de Política Energética y Minas, con fecha del pasado 16 de marzo, por las que se autoriza a clausurar la planta, como ya había solicitado la propia empresa que está incluida en los activos del grupo adquiridos por Energías de Portugal (EDP), junto con la también clausurada de Puente Nuevo (Córdoba), que cuentan con casi 1 gigavatios (GW) de potenciales derechos de acceso a la red.

A partir de ahora, quedan doce meses por delante a fin de proceder al cierre con las mayores garantías medioambientales y de seguridad. Y, a partir de entonces, se abre un periodo máximo de cuatro años para el desmantelamiento de sus instalaciones.

En junio del año pasado, no más concluir el confinamiento domiciliario, Viesgo ya anunció el inicio de los trámites para el cierre de la central térmica de Los Barrios dentro de su apuesta por la transición energética y por ser una compañía 100 por cien descarbonizada. Durante ese mismo ejercicio, ya recibió el visto bueno gubernamental para cerrar la térmica de Puente Nuevo.

En principio, se encontraba prevista que la Térmica de Los Barrios seguiría operativa incluso después del 30 de junio de 2020, fecha de entrada en vigor de los nuevos límites de emisiones que estableció la Unión Europea dentro del proceso de descarbonización. Sin embargo, sus cargas de trabajo desaparecieron antes y suscitaron la preocupación lógica de sus trabajadores, que desconocían los motivos para ello. Hasta entonces, la empresa portuguesa había mostrado su orgullo por una central térmica a la que consideraba, textualmente, como “el buque insignia de Viesgo Producción por sus logros medioambientales”. 

“En Los Barrios hemos llevado a cabo un proyecto de ambientalización con una inversión de más de 60 millones de euros, consistente en la instalación de un puntero reactor catalítico selectivo (SCR) que ha permitido reducir, hasta en un 60% las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) pasando de niveles de 500 a 200 miligramos por normal metro cúbico de gases”, puede leerse todavía en la web de dicha empresa.

Ambientalización de la Central Térmica de Los Barrios

La central térmica de Los Barrios, según se explica, “fue una de las primeras instalaciones españolas en cumplir la Directiva de Emisiones Industriales (DEI) de la UE, convirtiéndose así en una de las centrales más eficientes y respetuosas con el medio ambiente de Europa. Durante los últimos años, Viesgo ha focalizado sus inversiones tanto en seguridad como en protección medioambiental, incorporando la última tecnología a nivel estatal y europeo en instalaciones de carbón”.


Greenpeace, sin embargo, reservó el noveno lugar a la Térmica de Los Barrios, en el ranking de las centrales térmicas más contaminantes de la Península.

Junto con su nómina de trabajadores y contratados, el cierre de esta planta afectará también a sus proveedores o a aquellos que se beneficiaban de sus campañas de promoción, con el torneo de fútbol que lleva el nombre de Copa Viesgo y en la que, desde 2013, participan cientos de escolares “para compartir y poner de relieve la importancia de la salud, el fomento del deporte y la convivencia”.

La Central Térmica de Los Barrios, de carbón, se estableció en el polígono industrial de Palmones, en 1985, a instancias de la Compañía Sevillana de Electricidad, que ya tenía por entonces otra térmica –de ciclo combinado—en Puente Mayorga.

Posteriormente, su propiedad pasó a manos de Endesa, tras la absorción de Sevillana. A pesar de que Viesgo invirtió en su compra cien millones de euros en 2008, la central se encuentra inactiva desde marzo de 2019.

La Central Térmica Los Barrios se asienta sobre una superficie de 350.000 metros cuadrados, consta de un grupo térmico destinado a la producción de energía eléctrica, con una potencia instalada de 567,5 MW. La Central está acompañada de un parque de carbón cubierto por una estructura metálica y con una capacidad de almacenamiento de 250.000 Tm de carbón tipo hulla, cuya importación de Suráfrica ya causó controversia en los tiempos del bloqueo a dicho país como consecuencia del apartheid. Hasta que permaneció activa, siguió importando carbón de dicho país, así como de Colombia, principalmente. Aunque también han llegado partidas de Estados Unidos, Australia e Indonesia.

Durante los años 2007-2008, se realizaron en la Central Térmica de Los Barrios una serie de reformas, por parte de Endesa, para aumentar la potencia de producción, mejorar la eficiencia económica por kW producido y reducir las emisiones de CO2 y SO2 a la atmósfera. También en ese momento se invirtieron 100 millones de euros. La parte de león de estas reformas, consistió en la construcción de una planta desulfuradora, para reducir la concentración de SO2 en los gases emitidos y que costó alrededor de 62 millones de euros. Gracias a su entrada en funcionamiento en 2008, según la empresa, se consiguió reducir en un 95% las emisiones de dióxido de azufre. Muchas otras mejoras en materia medioambiental se siguieron llevando a cabo hasta 2017. Sin embargo, los escasos encargos y los altos costes de producción condujeron al cierre anticipado que ahora se materializa.

Por otra parte, el cierre de la factoría también supondrá la pérdida de aproximadamente 1.700.000 euros para el municipio de Los Barrios. Su clausura va a iniciarse como colofón a un proceso de adquisición de Viesgo por parte del fondo de inversión australiano Macquarie. Los convenios para la transición justa, que ya existían, fruto del acuerdo entre la FAMP, la Junta de Andalucía y el Gobierno Central, beneficiará no sólo al Ayuntamiento barreño sino a los de La Línea de la Concepción y San Roque.

La transición justa para estos y otros 12 municipios pondrá el acento en el desarrollo de actividades relacionadas con las energías renovables y la eficiencia energética, la movilidad sostenible, la rehabilitación de edificios o la economía circular. También se dará prioridad a la ecoinnovación, la restauración de ecosistemas, la biodiversidad, la adaptación al cambio climático, la agricultura ecológica o de secano, la ganadería extensiva o el turismo sostenible, entre otros proyectos de colaboración público-privada. Otras soluciones pasarán por la prejubilación de los mayores de 60.

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