Ecologistas piden una moratoria a la especulación fotolvoltaica en Jimena

Desplegaron una pancarta junto a la torre del castillo en dicha localidad campogibraltareña

La organización Agaden Ecologistas en Acción ha pedido «una moratoria a la instalación de los proyectos fotovoltaicos en Jimena de la Frontera y su entorno, hasta la aprobación de una normativa seria de ordenación de energías renovables».

Los ecologistas desplegaron una pancarta en el Castillo de Jimena de la Frontera, «para protestar contra la especulación fotovoltaica en Jimena de la Frontera y su entorno, por ser contraria a los más elementales criterios de sostenibilidad medioambiental, social y económica».

Desde AGADEN – Ecologistas en Acción valoran, sin embargo, «la innegable contribución de la energía solar fotovoltaica a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y a la consolidación de un tejido productivo descarbonizado».

«Sin embargo, la repercusión negativa de las plantas fotovoltaicas no puede ser ignorada: fragmentación del territorio, ocupación de suelos, impactos paisajístico, impactos sobre la fauna, flora y hábitats naturales, además de los riesgos que suponen para la conservación de actividades tradicionales como la ganadería extensiva y la agricultura», aseguran en un comunicado que dieron a conocer hoy mismo.

AGADEN-Ecologistas en Acción ofrecen sus argumentos para dicha moratoria: «Justamente porque nos encontramos en un punto de inflexión de la energía fotovoltaica en España, que según el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima pasará de los actuales 4,8 GW a 36 GW en 2030 (otros analistas pronostican hasta 46 GW), se requiere de las administraciones su intervención para evitar burbujas especulativas, para orientar su distribución ordenada y para corregir impactos ambientales. Multiplicar por siete la superficie actual y por diez la potencia, representa todo un desafío para evitar desaguisados medioambientales».

«Actualmente hay 4 proyectos que se ubican en Jimena de la Frontera y su entorno, Tesorillo, Gaucín y Casares, PFOT 270 AC, PFOT 273 AC, PFOT 274 AC, y Proyecto Fotovoltaico «La Herradura», que ocupan un total de 1.377,92 hectáreas, por lo se esperan más proyectos si es cierta la declaración del alcalde de Jimena de la Frontera, donde hablaba de casi 2.400 hectareas, en la Cadena Ser el pasado septiembre 2020″.

El conjunto de proyectos de Parques Fotovoltaicos anunciados en Jimena de la Frontera y su entorno, Tesorillo, Gaucín y Casares , supondría, a ojos de los ecologistas, «una gran burbuja de especulación fotovoltaica, que va a generar una grave afección y pérdida de hábitat, impactando sobre el reservorio de fauna de la zona y adaptada históricamente al uso agrícola, alterando posibles refugios existentes en la misma».

«La campiña de Jimena de la Frontera, es un lugar de alto valor ecológico por la presencia de pequeños herbívoros, perdices, pequeñas aves y reptiles, que sirven y dan sustento de alimentación a las aves durante todo el año y en especial en épocas migratorias –añaden–. Existen ya estudios que muestran la afección de los parques fotovoltaicos tanto a aves como a insectos. La presencia del parque fotovoltaico provoca cambios en el comportamiento de estas rapaces, además del cambio físico de la zona que limita su uso como zona de alimentación».

Las renovables necesitan ordenación, según los ecologistas

En relación a los valores paisajísticos de Jimena y su entorno, los ecologistas sostienen que «estos grandes proyectos fotovoltaicos, van a producir graves cambios e impactos paisajísticos en la zona».

«Su rápida expansión podría llegar a suponer uno de los principales factores de transformación del paisaje tradicional, semejante, en cierta medida, al experimentado en el litoral mediterráneo por la proliferación de invernaderos. De ejecutarse el proyecto, Jimena y su entorno será en parte un mar de espejos, que afectara negativamente al desarrollo turístico de la zona».

El desarrollo irracional y desorganizado de instalación de Parques Fotovoltaicos, a juicio de los conservacionistas, «va a impactar gravemente contra una actividad tan emblemática del Campo de Gibraltar, como es la ganadería extensiva tradicional, principal modeladora del paisaje y elemento esencial de fijación de la población en el medio rural».

«Si bien son ya muchos los propietarios de fincas rústicas que han suscrito contratos con los desarrolladores de plantas fotovoltaicas,  Hay que tener en cuenta que al menos un 70 por ciento de base territorial de las explotaciones se corresponde con fincas arrendadas, por lo que la mayoría de ganaderos y agricultores extensivos se verán abocados a cesar su actividad, ante la escasez de tierras disponibles para continuar con su desempeño profesional».  

Los ecologistas califican de «lamentable» lo que califican la «dejadez» de funciones y gestión de la Junta de Andalucía, «ya que aún no dispone de la aprobación de una ordenación estratégica y vinculante de la actividad fotovoltaica, con un proceso participativo, para asegurar su implantación ordenada y respetuosa con los valores ecológicos, paisajístico y de la economía local».

«La actuación del Ayuntamiento de Jimena de Frontera, como mínimo puede ser calificada como irresponsable y poco transparente, ya que ante tal aluvión de proyectos de tal magnitud, que puede cambiar radicalmente el paisaje de la zona y su atractivo turístico, así como poner en riesgo actividades económicas tradicionales, ha actuado sin dar información detallada, frecuente y transparente a los ciudadanos, así como tampoco se ha ofrecido participación ciudadana local, donde todos los sectores afectados puedan defender sus intereses».

Es por ello, que a su juicio urge disponer de «una normativa para la correcta ordenación e implantación de estas instalaciones solares en todos los municipios afectados, de forma que se puedan evaluar los efectos ambientales y sociales de manera racional y poder asociar la consideración de los impactos a una referencia común».

«Una planificación y control cuidadoso, racional y transparente, del despliegue industrial renovable, ayuda a minimizar el impacto sobre el territorio al que puede dar lugar una avalancha desorganizada de proyectos de instalaciones fotovoltaicas, deben de haber orientaciones claras sobre su distribución territorial que permitan un reparto equitativo tanto de sus impactos negativos como de sus posibles beneficios; así como un límite de densidad frente a la superficie total del municipio».

Desde AGADEN–Ecologistas en Acción, se exige también al Ayuntamiento de Jimena, un ejercicio de «responsabilidad».

«El Ayuntamiento ha pasado de la entrevista del pasado 17 de Septiembre de 2020 en la Cadena Ser, donde ofreció barra libre a empresas y  promotores de fotovoltaicas, a posicionarse en su último comunicado como una víctima que no puede hacer nada para poner coto a esta burbuja especulación, actitud muy lejos de la realidad. AGADEN EA le exige al Ayuntamiento de Jimena, Tesorillo, Gaucín y Casares que redacte un plan de energías renovables, que garantice un desarrollo renovable sostenible y que  ofrezca garantías ambientales, sociales y económicas. Este tipo de Plan lo tiene municipios como Jerez».

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