Detectado en Jimena un brote de la enfermedad hemorrágica epizoótica

Uno de los primeros casos en Europa de esta infección no contagiosa pero sin cura, que no afecta a los seres humanos

El Ministerio de Agricultura, que titula Luis Planas, ha informado de la detección, a través del Laboratorio Central de Veterinaria ubicado en Algete, de dos brotes de la enfermedad hemorrágica epizoótica en explotaciones de ganado ubicadas en Jimena de la Frontera, en el Campo de Gibraltar (Cádiz) y en la localidad sevillana de El Pedroso.

Cabe reseñar que hace quince días se detectó el primer brote de esta enfermedad en todo el continente europeo, en concreto en Cerdeña, en medio del Mediterráneo.

La primera sospecha se originó tras la aparición y comunicación a los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Junta de Andalucía de signos clínicos y lesiones compatibles con la enfermedad, como es el caso de fiebre, lesiones en la mucosa bucal o cojera por la inflamación de los rodetes coronarios.

Los SVO procedieron, de inmediato, a la toma de muestras oficiales en las explotaciones afectadas para su envío y posterior análisis en el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, donde se han confirmado, con PCR, los positivos. Hasta el momento se ha registrado en las explotaciones objeto de los focos una morbilidad de entre un 10 y un 15%, así como una mortalidad muy reducida, inferior al 1%.

Por ahora, se ha comunicado la sospecha de presencia de la enfermedad por sintomatología compatible con EHE en 25 explotaciones de ganado vacuno de la provincia de Cádiz y 8 en la provincia de Sevilla.

La EHE es una enfermedad vectorial infecciosa no contagiosa pero sin cura, que se transmite por insectos del género Culicoides, que afecta a animales rumiantes silvestres y domésticos, pero que en ningún caso afecta al ser humano. En el caso del ganado vacuno puede producir efectos clínicos moderados y autolimitantes durante unas dos semanas. El ganado ovino es susceptible a la infección, pero poco a la infección clínica, siendo el caprino muy poco susceptible a la infección. La enfermedad sí puede afectar gravemente a ciervos, gamos y corzos.

En el caso de los movimientos nacionales, se establecen controles a los movimientos para vida desde las comarcas afectadas, concretamente Campo de Gibraltar (Algeciras) y La Janda (Medina Sidonia), en la provincia de Cádiz; y Sierra Norte (Cazalla de la Sierra) y Vega de Sevilla (Cantillana) en la provincia de Sevilla, que se flexibilizarán con el inicio del Período Estacionalmente Libre en estas zonas.

Es importante resaltar que no se establece ningún tipo de restricción con relación al movimiento o consumo de productos de estos animales, como carne, leche o piel.

La enfermedad hemorrágica epizoótica (EHE) es una enfermedad vírica infecciosa no contagiosa transmitida por vectores que afecta a rumiantes domésticos y salvajes, principalmente al ciervo de cola blanca (Odocoileus virginianus), y al ganado bovino. Las ovejas, las cabras y los camélidos también podrían ser susceptibles, pero normalmente no desarrollan una enfermedad manifiesta.

Se transmite entre hospedadores rumiantes por pequeños mosquitos picadores de la especie Culicoides, motivo por el cual las infecciones son fuertemente estacionales.  En el ganado bovino, casi nunca se observan signos clínicos, pero se ha documentado fiebre, anorexia, disfagia, emaciación, estomatitis ulcerosa, cojera, dificultad respiratoria y eritema de la ubre, según la FAO.

Se trata de una afección contagiada por el virus de la enfermedad hemorrágica epizoótica (EHDV) a través de pequeños dípteros nematóceros (mosquitos). Se conoció en 1955 en Estados Unidos, cuando afectó a cientos de venados cola blanca que murieron en Nueva Jersey y Michigan.

Fue solo el comienzo de una expansión mundial de la enfermedad, que ha sido detectada en animales de regiones templadas y tropicales de América, Asia, África, Australia y Oriente Medio. Sin embargo, la enfermedad ha protagonizado una evolución impulsada por la abundancia del mosquito que la propaga como vector, activo a finales de verano y otoño, y que muere con las heladas invernales. Esto la ha permitido extenderse por países de la cuenca mediterránea, afectando a animales de Marruecos, Argelia, Túnez, Israel, Jordania, Turquía y, ahora, de España.

Afecta a animales rumiantes domésticos, habiendo causado bajas numerosas en el ganado lechero y cárnico de países africanos del entorno mediterráneo, con Israel como el país más afectado.

Según escribe Antonio López Espada en «Club de Caza», «los animales afectados mostrarán sintomatología de una enfermedad hemorrágica grave. Anorexia, fiebre, dificultad respiratoria, edemas en la cabeza y cuello o lesiones en la lengua y el paladar. Se han constatado conductas de indiferencia hacia el ser humano. Cuando la enfermedad avanza, provocará hemorragias visibles en distintos orificios corporales».

A estos efectos, se restringe el movimiento directo de animales en un radio mínimo de 150 kilómetros, lo que afecta a bovinos, ovinos y caprinos procedentes de explotaciones ubicadas en los siguientes territorios: provincias de Cádiz, Huelva, Málaga, Córdoba, Sevilla y Badajoz.

También se establecen controles a los movimientos para vida desde las comarcas afectadas: Campo de Gibraltar (Algeciras) y La Janda (Medina Sidonia) en la provincia de Cádiz; y Sierra Norte (Cazalla de la Sierra) y Vega de Sevilla (Cantillana) en la provincia de Sevilla, que se flexibilizarán con el inicio del Periodo Estacionalmente Libre en estas zonas.

«No se establece restricción de movimiento o consumo de productos (carne, leche, piel, etc.) de estos animales. Se ha procedido a reforzar la vigilancia en la zona, y se subraya la obligación de comunicación inmediata a los SVO de cualquier sospecha en las especies susceptibles y recomendando adoptar medidas de desinsectación en animales e instalaciones como sistema de lucha contra el vector», añade López Espada en su documentado artículo.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

15 − 12 =