Rojas: «Cuento con más cuadros destruidos que conservados»

Entrevista al pintor tarifeño realizada por María Rodríguez Otero y Alejandro Parra López (1º Bachillerato Patrimonio curso 2019-2020) IES Almadraba, de Tarifa

Durante el curso escolar 2019-2020 planteé al alumnado de Primero de Bachillerato en la asignatura de Patrimonio Cultural y Artístico de Andalucía, hacer un proyecto para conocer a artistas tarifeños/as y que el alumnado pudiera acercarse a la obra de estos autores y autoras entendiendo el proceso creativo de una manera cercana y directa.

 El grupo de Primero de Bachillerato del IES ALMADRABA (Tarifa) estaba compuesto por: Pablo Cuesta Sena, Lucía Maldonado Álvarez de Morales, Carlota Meléndez Utrera, Alejandro Parra López, Sandra Pérez Serrano, María Serván Gutiérrez, Ángela Ríos Barba y María Rodríguez Otero. Julia Ramírez Torres, se incorporaría al equipo en el siguiente curso. La idea les encantó y nos pusimos manos a la obra. Hicimos una selección de artistas a los que poder entrevistar, visitar en su estudio e interactuar con ellos. Preparamos las entrevistas y nos pusimos en contacto con ellos y ellas para conseguir una cita.

Este proyecto se paralizó con la llegada del COVID 19, aun así, conseguimos sacar adelante el trabajo sobre Antonio Rojas, Manuel Reiné y José Vicente Araujo- Al resto de los/as artistas seleccionados/as no pudimos entrevistarlos por razones obvias.

Antonio Rojas accedió a participar y respondió a todas las preguntas vía e-mail.

Elena Trujillo Petisme, profesora Geografia e Historia. IES Almadraba..

  1. ¿Dónde estudiaste de pequeño?

En el colegio Guzmán el Bueno de Tarifa. No fue fácil para mí, yo venía del campo y con siete años me costó adaptarme al internado. Jugaba mal al fútbol y me costaba relacionarme. La preocupación constante de ser competente, unido a cierta falta de autoestima, me causaron una gran falta de atención en el aprendizaje escolar. Probablemente todo eso contribuyó a que me refugiase en mi mundo interior y le diera forma a través de la pintura.

     2. ¿Estudiaste algo relacionado con el arte?

Soy autodidacta. Aunque no estudié arte, ya desde pequeño soñaba con llegar a ser un artista. Comencé muy pronto a relacionarme con artistas y eso fue un gran estímulo para mí.

     3. ¿Qué tipo de arte haces?

Hago una obra que se mueve entre la figuración y la abstracción. Aunque no abordo ese tema como problemática. Mi intención es que el camino elegido no me termine llevando a un callejón sin salida. La libertad en el arte es esencial.

     4. ¿Cómo lo definirías? A cada paso que uno da en el arte se va definiendo por los resultados. Hablar de figuración Postconceptual, Arte Geométrico o Neometafisica no son más que etiquetas que terminan afectando a la propia evolución personal como Artista.

     5. ¿Qué colores usas? los colores, como todo, va en función de la necesidad de cada momento. El abanico de colores es amplio y mi gama a veces intencionadamente reducida. Un color por sí solo no es importante, va a depender siempre de los otros colores que le rodean. A veces pienso que podría prescindir de los colores y pintar solamente una gama de gris, desde el blanco al negro. En la mayoría de mis trabajos resalta una preocupación por el aspecto tonal por encima de la importancia del color. Y es porque mi intención porque mi intención es definir las formas mediante la luz. A cada paso que uno da en el arte se va definiendo por los resultados.

      6. ¿Por qué elegiste la pintura como forma de expresión?

En un principio quiero pensar que Ella me eligió a mí. Me fascinaban las reproducciones que veía de las obras de los pintores españoles, Velázquez, el Greco, Goya etc. Mi atención desde la infancia era ver el mundo a través de la pintura. Y con el tiempo, hacerme con su dominio técnico me pareció el medio más adecuado e inmediato para trasmitir mis ideas.

     7. ¿Qué te inspira para crear obras?

Estoy en un momento en el que cualquier cosa me puede inspirar y no tiene necesariamente que ser una gran obra de arte. Con la experiencia de la práctica de la pintura se llega a un punto en el que se entiende como una forma de ver y entender plásticamente el mundo que nos rodea…Y es por eso que cualquier cosa me puede servir. Puede ser una imagen, algo que he visto, una noticia o cualquier idea que flote en el aire.

     8. ¿Cuánto tiempo llevas pintando?

Más de 45 años, de seguido sería con 12 años cuando comencé, pero ya pintaba en años anteriores también, aunque con menor dedicación.

     9. ¿Has cambiado la manera de pintar, expresarte… a lo largo del tiempo?

Por supuesto. Al principio el aprendizaje fue bastante clásico. Quiero decir que comencé por aprender los conceptos básicos del dibujo, la perspectiva, el cuerpo humano, el bodegón y el paisaje y de inmediato me apasioné por la pintura impresionista y llegué a vivir esa experiencia pasando mi tiempo pintando directamente en el campo o la playa y acompañado de las imágenes de las monografías de artistas como Van Gogh, Cézanne, Monet e incluso Picasso. Después de este periodo conocí a Guillermo Pérez Villalta y a Chema Cobo. A final de los setenta y comienzo de los ochenta ellos estaban inmersos en una pintura muy de ese tiempo y representaban para mi «lo moderno» o la vanguardia. Y a partir de ahí sería muy largo de contar, pero mi obra siempre ha ido cambiando y recibiendo todo tipo de influencias. Pero creo que prevalece una forma muy particular de hacer que la hace reconocible, dotándola de un sello personal.

Cartel de la exposición La Mirada Oblícua

      10. ¿Cuál ha sido la obra que más te ha marcado?

 No es sólo una, ha habido muchas en diferentes etapas. Pero recuerdo una especialmente y es un fragmento de un fresco de Piero della Francesca titulado » El sueño de Constantino» en la basílica de San Francesco en Arezzo.

  Y si con esa pregunta te refieres a una obra mía, sería una inspirada en el puerto de Tarifa que se titulaba » Lugar Permanente» En el texto para un catálogo escribí refiriéndome a esa constante: Cada cierto tiempo pinto un cuadro nuevo del puerto de Tarifa, es la luz lo que estoy pintando, el puerto es el «lugar» que por su especial orientación geográfica y su posición frente al sol lo convierten para mí en el marco perfecto para algunas meditaciones. En torno a la luz, la verticalidad ligada al plano del lienzo y a la aparición de las formas. Y, en el transcurrir del tiempo, yo me alejo…pero el lugar permanece. Pintar el puerto se convierte así en algo parecido a abrir una ventana a ese lugar permanente.

     11. ¿Cuánto tiempo tardas en pintar un cuadro?

Como ya sabes el tiempo es relativo, y en pintura más, por eso habría que distinguir entre el tiempo bien empleado y el tiempo perdido (que nunca lo es). Quiero decir que, si estás centrado, con las ideas claras y en un momento feliz, puede que el cuadro salga sin dificultad y en tres o cuatro días esté resuelto. Pero si no es así, igual empleas muchas más horas y no por ello consigues mejores resultados.

     12. ¿Alguna vez has destruido un cuadro porque no estabas satisfecho con él?

Durante mi larga trayectoria cuento con más cuadros destruidos que conservados. Lo reconozco, no soy un genio. Me considero bastante crítico y exigente conmigo mismo, porque pienso que cada pintura debe aportar algo, o al menos mostrar otra forma de ver lo mismo y siempre apuntando a una redefinición de lo que ya conocemos o, en definitiva, de la pintura.

     13. ¿Cuál es tu proceso creativo?

Comienza por un lado con proveerse de material de inspiración y eso lo hago constantemente, simplemente con los ojos bien abiertos. Luego están los cuadernos de croquis donde uno anota ideas, dibujos, garabatos etc. Todo sirve para generar ideas. También trabajo mucho con la fotografía y el collage, pero todo eso es parte del propio proceso creativo. Al final está el cuadro en blanco y ahí es donde se resume todo lo necesario para dar forma a un conjunto de formas y colores que me gustaría aspirasen a conseguir una obra definitiva.

Luces de Tánger, uno de los lienzos emblemáticos de Antonio Rojas

     14. ¿Cómo ha sido tu trayectoria artística?

Comencé a exponer en Tarifa y Cádiz y realicé mi primera exposición individual en el año 1983 en la Galería Magda Bellotti de Algeciras y con ella me di a conocer en Madrid en las sucesivas ediciones de ARCO. Al poco de trasladarme a Madrid y con 23 años expongo en la mítica galería de Fernando Vijande (1987) y mi primera individual en la prestigiosa galería Montenegro (1988). Entre 1990 y 1993 resido en Londres y Roma becado por Delfina Studios Trust y la Academia de España en Roma, respectivamente. Expongo habitualmente en la galería Antonio Machón de Madrid, que me representa durante más de una década. He obtenido importantes premios y galardones durante toda mi trayectoria artística como el Premio Juan Luis Vasallo de Bellas Artes. IV Edición Premios Cortes de Cádiz 2010. Ayuntamiento de Cádiz, el Premio Ángel de Pintura 2004 (Valencia), la Medalla de Oro de la 62ª Exposición Internacional de Valdepeñas, 2002 (Valdepeñas, Ciudad Real), el Primer Premio del Certamen Nacional de Dibujo Gregorio Prieto 2002 (Valdepeñas, Ciudad Real) o la Beca de la Academia de España en Roma de la Dirección General de Relaciones Culturales, Ministerio de Asuntos Exteriores de España, 1993-1994. He participado en una gran cantidad de muestras colectivas, siendo seleccionado en relevantes exposiciones, como la más reciente Cielo- Tierra, en el museo Santa Cruz de Toledo, comisariada por Alfonso de la Torre.  

      15. ¿Pensaste alguna vez que llegarías a tener tanto éxito?

Uno lo desea y desde dentro siempre nos parece poco, porque lo difícil es sobrevivir en tiempos tan difíciles con un mercado del arte que en España es muy escaso. El éxito es necesario para continuar, yo más que pensar que llegaría a tener éxito, puedo decirte que lo soñé. Y digo que habré tenido éxito, porque aún sigo en ese sueño.

     16. ¿Si no hubieses sido pintor, a que te hubieses dedicado?

Es algo que a estas alturas ni lo pienso. Pero mi deseo siempre era el de pintar, no me he imaginado haciendo otra cosa

     17. ¿Recuerdas tu primera obra?

Recuerdo haber pintado sobre un cartón con siete años aproximadamente. Era un paisaje con un río al modo de los cuadros decorativos que se veían en las tiendas de esa época.

     18. De todas las exposiciones que has hecho, ¿cuál es tu favorita?

La que realicé en el Palacio Provincial de la Diputación de Cádiz en 1999 y titulada «La Mirada Oblicua». Era prácticamente una retrospectiva que abarcaba una revisión de 13 años de mi pintura, desde mi llegada a Madrid en el 86 y las experiencias de dos años repartidos entre Londres y Roma y, por supuesto, sin dejar de volver asiduamente por aquí. Resultó ser una ambiciosa exposición y, además, hecha en el momento justo. Y de algún modo configuraba lo que iba a ser mi trayectoria futura también.

     19. ¿Dónde trabajas, al aire libre, en un estudio, en tu casa…?

Actualmente en mi estudio, que da la casualidad que lo tengo en mi casa, en el barrio madrileño de Useras.

Antonio Rojas, en su exposición actual en el Castillo de Guzmán

     20. ¿Se puede vivir de la pintura?

Yo hasta la fecha lo hago. Aunque reconozco que no es nada fácil. Me reconozco afortunado por hacer algo que es mi pasión.

     21. ¿Con qué artistas has trabajado?

Sería muy largo citar la lista enorme de artistas con los que he estado en contacto de un modo u otro y siempre he aprendido de ellos. En un principio guardo un recuerdo entrañable de Joan Corominas, un ilustrador catalán que vivía en Tarifa y siendo el ya muy mayor y yo un adolescente ejerció como una especie de guía, crítico y profesor, poniendo a mi disposición toda su enorme biblioteca de arte. Las largas conversaciones con él, su análisis de los cuadros de paisajes que a diario yo pintaba en el exterior, me sirvieron tanto o más que cualquier escuela de arte. Reseñar también la importancia de conocer a Guillermo Pérez Villalta y a Chema Cobos, grandes ejemplos para mí, y también Carlos Alcolea, con el que tuve una gran amistad. Y podría seguir, pero ya tendría que ampliar el círculo a Madrid, Londres y Roma y sería largo de enumerar.

     22. ¿Como influye Tarifa en tu arte?

Quiero mencionar lo más significativo en la evolución de mi trabajo desde el comienzo en todo lo referente a Tarifa. Están presentes los inicios impresionistas, la etapa del torreón, la visión metafísica de la ciudad y el puerto, casi convertido en icono personal. También el regreso durante los veranos.

El aspecto metafísico que percibo de la ciudad de Tarifa yo lo identifico con el aspecto que tenían las obras de los artistas que le dieron nombra a principios del siglo XX: Giorgio de Chirico, Carra, Savinio, Morandi, el poeta y escritor Giovanni Panini, etc.

El indiscutible aspecto «metafísico» de Tarifa referido a la pintura tiene su origen claramente en las perspectivas de sus calles que, impregnadas de melancolía, conducen a un mar resplandeciente que sigue el curso del sol. Ese «espejo del mar”, es uno de los ejes de mi pintura. Esa «visión» ha modulado mi forma de ver y me ha capacitado para encontrarla en otros lugares.

Por otro lado, también podría decir que la siempre presente amenaza del viento en esos días de calma, es algo que tal vez aporte ese grado de inquietud siempre alerta, que predispone al extrañamiento.         

     23. ¿Qué recuerdos guardas del tiempo que estuviste pintando en Baelo Claudia?

En 1996 y durante tres meses tuve la oportunidad de pintar en el enclave de las ruinas y resultó uno de los veranos más productivos y felices. Cuadros titulados como «Camino de luz» «Espejo y continuidad» «Buscando la luz» o » La ceguera del navegante» llegaron a formar un conjunto que meditaba sobre el dibujo, la línea continua, la aparición de la forma etc., utilizando esencialmente la metáfora de la luz. Era la luz que realmente pintaba, la luz que se filtraba entre las barcas. En definitiva una «metáfora de la transformación».

      24. ¿Es importante la disciplina en el arte?

Por supuesto que sí. Requiere de una atención continua en cuanto a las ideas y el progreso y también en lo que tiene de disciplina artesanal.

     25. ¿Por qué decidiste mudarte a Madrid?

En los años ochenta era el lugar con más posibilidades de desarrollar tu carrera artística dentro de España y aún me sigo encontrando conectado desde aquí.

     26. ¿Influye tu experiencia personal en tu arte?

Sí, claro. Además, es algo que siempre he querido incluir de alguna manera en las obras. Es un modo de participar de nuestro tiempo y de dotar de sentido al trabajo.

El sueño de Constantino, de Piero della Francesca

     27. ¿Tu familia te ha apoyado?

Siempre me animaron a dedicarme al arte. Y desde la infancia me estimularon. Recuerdo que mi madre me compró los primeros tubos de óleo.

     28. ¿Qué opinas de los críticos?

En cierto modo ellos también son «artistas», ya que configuran lo que es válido y no, desde su posición frente al arte y ejercen un gran poder en ese sentido, que al final acaba por afectarnos a los artistas, al obtener su aprobación o rechazo. Al final pueden terminar siendo competencia.

     29. ¿Crees que es necesaria la enseñanza artística?

Desde mi punto de vista de autodidacta también creo que es necesaria. Eso permitirá que nuestros artistas futuros estén mejor preparados y también, en general, contribuirá a una sociedad con mejores valores.

     30. ¿En qué proyectos te encuentras trabajando actualmente?

En la Galeria My Name´s Lolita Art en Madrid participo en una colectiva, (ahora interrumpida por el Corona virus) titulada «Neo-metafísicos» con cuatro artistas más. Y próximamente una colectiva   en la galería Rafael Ortiz de Sevilla. También hay en el aire otro proyecto de exposición colectiva en el Castillo de Tarifa para después del verano sobre el tema de las migraciones humanas en estos tiempos. ¡¡¡Será una excusa para regresar a mi Tarifa natal!!!

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