¿Abstencionistas o indecisos?

"Hoy en la campaña de las elecciones andaluzas del 19J hay más banderas rojigualdas que andaluzas", lamenta Ángel Luis Jiménez en su artículo de hoy

 Abstencionistas e indecisos no son exactamente lo mismo. Los primeros, a menudo, son votantes desencantados de un partido, a los que el partido trata de recuperar; los segundos, deciden su papeleta cuando mejor les conviene, generalmente poco antes de acudir a votar. 

La abstención es el peor enemigo de los políticos en estas elecciones andaluzas.  Según las encuestas, alrededor de un 40% de los 6,6 millones de electores andaluces se abstendrán.  

Ahora los partidos tratan de recuperar a sus votantes desencantados y atraer a los indecisos, pero con el miedo a una jornada electoral marcada por el calor, la afluencia a las playas o como en Algeciras con el primer domingo (rociero) de feria.  

Cuando el presidente andaluz y candidato del PP a la reelección, Juan Manuel Moreno, disolvió el Parlamento andaluz en abril, después de juguetear unos cuantos días con esa margarita -normal en él-, fijó las elecciones para un 19 de junio, sabiendo perfectamente dos cosas: que en Andalucía el verano empieza cuando le da la gana y que aquí sí hay playa.  

Lo que no sabía “Juanma” era que habría una ola de calor con máximas de 43 grados. En esas están ahora los partidos a pocos días de que se abran las urnas. Así que, ¿cómo motivan a los electores para que vayan a votar? Por eso, todos los mensajes o la mayoría de ellos van dirigidos a este fin en estos días finales de campaña. 

En el PP hay temor a que sus potenciales votantes se relajen. Un dato les escama, las personas que han solicitado el voto por correo: 176.598, un 98% más que en las elecciones de diciembre de 2018. “Eso quiere decir que mucha gente se irá a la playa, pero hay mucha más se irá y no lo ha solicitado”, interpretan desde el PP. Vamos hacia una abstención media del 38,8%, que son los datos históricos de las elecciones andaluzas que no coinciden con las generales. 

Como dijo el sábado el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en Córdoba, el PP busca el voto transversal, lo que viene siendo estar con una mano por el cielo y otra por el suelo. “Vamos dominando el campo, pero no hemos marcado ningún gol. No tenemos ni un solo voto en las urnas”, señaló, al tiempo que instó a dejar claro a quiénes se dirigía: “Los que nos votan siempre, los que nos votaban y volverán a casa y a los que casi nunca nos han votado”. 

Por otro lado, el presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, no le ha negado su presencia a su candidato a la Junta, Juan Espadas. No está haciendo una campaña tibia o reservona, que sería lo normal para no resultar perjudicado si hay unos malos resultados. Tanto si sale bien como mal, los quiere compartir. Este es su quinto fin de semana consecutivo en Andalucía desde la convocatoria de los comicios.  

Por primera vez en campaña, el PSOE enseñó algo de músculo militante y congregó a unas 3.500 personas, según los organizadores, bajo carpas en la localidad malagueña de Cártama. Sánchez reivindicó la gestión socialista durante los casi 37 años que duró la permanencia del partido en la Junta. “Lo mejor lo ha hecho el PSOE, otros no hicieron nada, ni en la oposición ni en la Junta. Hay que retomar el rumbo”, señaló.  

Los socialistas también se dirigen a los abstencionistas, a los suyos, a los 400.000 que no les votaron en 2018 pero cuatro meses después sí lo hicieron por Sánchez en las elecciones generales. El PP vaticina que esos votantes no regresarán, mientras Espadas asegura todo lo contrario y confía en un intangible como que cinco personas lo hayan parado para saludarlo en un recorrido de 100 metros en una calle de Granada hace 48 horas. ¡Qué iluso! 

Sánchez no estuvo solo defendiendo la gestión del Gobierno central. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, de Unidas Podemos, debutó desde Córdoba en la campaña en apoyo de la candidata de Por Andalucía, Inmaculada Nieto, que en pocos días ha pasado de ser telonera a protagonizar los mítines. No dando nada por hecho. “Estas elecciones es posible ganarlas si los que somos más vamos a votar”, afirma también.  

Pablo Iglesias también está en la campaña, aunque sea por la presentación de un libro en Sevilla con Eric Juliana, diciendo de la corriente Anticapitalista que “la mayor venganza de la historia contra Trotski son los trotskistas, que ahora se han hecho andalucistas con un partido que llaman Adelante Andalucía-Andalucistas”. Esto opina ahora Iglesias de su amiga y anterior compañera de partido Teresa Rodríguez. Vivir para ver.  

Este fin de semana, Santiago Abascal, líder de Vox, completó la nómina del desembarco nacional en Andalucía. Y con él, Donald Trump, que ya tiene acento andaluz con la formación ultraderechista que defiende sus postulados. El partido del expresidente de los EEUU se ha integrado en una internacional de partidos políticos de extrema derecha que pretenden “romper los tejidos de la sociedad”, como ocurre con el fracking, que rompe el subsuelo para obtener petróleo.  

Está claro que en la Transición la bandera verde y blanca llenaba las calles de Andalucía desde el 4-D al 28-F, hoy en la campaña de las elecciones andaluzas del 19-J hay más banderas rojigualdas que andaluzas. Algo está cambiando en Andalucía, y no es para bien. Así que, esas urnas vacías de las 9 de la mañana del domingo hay que llenarlas de verdad, dignidad y compromiso con Andalucía, porque si votamos ganamos todos. ¡Andaluces, levantaos!  

Ángel Luis Jiménez, articulista
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