25 de Marzo, Día de la Mujer

Paloma Fernández Gomá reflexiona en su artículo habitual sobre el papel de la mujer a lo largo de la historia y del presente. Aunque no sea 8 de marzo.

Por ejemplo el 25 de marzo de 2021 es un buen día para hablar de la mujer. Cualquier día es bueno para hablar de la mujer. Porque, las mujeres, la mujer; no tiene día específico para hablar de ella. 

Está presente en todos y cada uno de los días del año. 

La mujer tiene tantas facetas,  que es imposible centrarse en una. Es madre, hermana, hija. Cuidadora. Aprendiz de todo y maestra imprescindible para entender tantas cosas que sólo ella es capaz de hacer.

Hablar de lo femenino, de feminidad o de feminismo es ir recorriendo caminos, y todos ellos plenos de trabajo, de capacidades y de ilusión por nuevas conquistas.

La mujer tiene como un sexto sentido donde se apilan los otros cinco sentidos,  para superar obstáculos y obtener el mejor resultado de una fusión única de contrastes que miden la repercusión que ha transmitido la mujer en toda su existencia.

Siempre venció obstáculos. 

Superó problemas.

Se hizo a sí misma.

Forjó objetivos.

Se emancipó.

Luchó por sus derechos.

La mujer está  siempre cuando se busca ayuda.

Detrás de cualquier mujer hay un lenguaje invisible de lazos entrañables que abarcan tantos cielos, tantos paisajes como naciones hay en el mundo.

La mujer sea del lugar que sea se siente hermanada con otras mujeres,  porque hablan el mismo lenguaje. 

Hubo matriarcados, menos que patriarcados, siendo éstos el denominador común. Pero ella, la  mujer, siempre supo estar y fue única en su contexto y de propuso batallar, pedir cuentas y dejar huella de su paso.

La fortaleza fue uno de sus atributos.

Las mujeres sufrieron el mazo de la violencia y se vieron desasistidas. Pero el nombre: mujer es grande y tiene el poder de la razón y de la lucha.  Mientras haya mujeres, ninguna mujer se verá sola.

La hermandad de tener intereses comunes es sólida y mira hacia el futuro para obtener cada día más justicia y reconocimiento.

Hubo mujeres que escribieron páginas de la historia. Muchas otras pasaron desapercibidas. Otras sufrieron el hachazo de la ignominia.

La humanidad ha tratado y trata mal a todos sus hijos; sean hombres o mujeres.

Habrá que hacer un profundo ejercicio de concienciación con respecto a las conductas humanas, para que los hombres y las mujeres tengan  mayores niveles de dignidad.  Y como muchas veces se ha dicho que la mujer es el sexo débil, en lo cual no estoy de acuerdo; pues hay mujeres grandes y fuertes, más que los hombres. Pero la auténtica fortaleza de la mujer está  en la voluntad y no en el físico.  La igualdad debe medirse  con el mismo rasero tanto para hombres como para  mujeres.

Somos ramas de un mismo árbol. 

Todas las ramas dan sombra y aguantan el temporal. Muchas se parten. Otras, casi alcanzan rozar el cielo. Pero todas beben de la misma raíz y son merecedoras de la misma  savia para alimentar sus hojas.

Paloma Fernández Gomá, escritora y profesora
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2 respuestas

  1. Llegar hasta aquí nos ha costado, nuestra historia es la lucha por ser integradas en una sociedad libre de prejuicios, repasar la Literatura y el Arte hecho por el hombre demuestra que nuestra posición ha ido evolucionando y no siempre hemos sido comprendidas en nuestra integridad, sí como objeto romántico, o familiar o sexual, o maternal. Ya no somos objeto. Eso se acusará a lo largo de los siglos, los finales del siglo XX y principios del XXI ha sido el imparable avance de las mujeres. y del mundo, porque si avanza la mitad se nota en la totalidad. Podemos retroceder, la historia es pendular. Pero no hay más que salir hacia abajo y ver cuanto queda de marginación y falta de libertades. son mujeres magníficas, pero les es difícil ser libres porque son acosadas por una aplastante sociedad, unas leyes ancestrales , una religión anquilosada y unos lazos familiares nada liberadores, cerca, en la otra orilla. Dicho esto, sentiría que «el día de la mujer fuera un esperpento, lleva camino

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